La ley que servirá para otorgar la nacionalidad española a los saharauis que la ostentaban hasta 1977 y la perdieron tras la ocupación marroquí del Sáhara Occidental se queda a un solo paso del Boletín Oficial del Estado (BOE). El Congreso aprobó este jueves el texto, que ahora pasará al Senado para recibir el aval definitivo del poder legislativo y entrar en vigor. Lo hizo con los votos a favor del Gobierno y sus socios parlamentarios y, además, con la abstención del PP, que dejó solo a Vox en el rechazo a la norma.

El Ejecutivo —y particularmente Sumar, que ha impulsado la ley— se apunta así un tanto en una de sus semanas más complicadas, aunque el debate parlamentario de este jueves evidenció la enorme fragilidad en la que se encuentra a raíz de la crisis de Ceuta. Prácticamente todos sus socios, al igual que PP y Vox, se mostraron muy críticos con la estrategia adoptada por la Moncloa con Marruecos en los últimos años. Y varios de los aliados parlamentarios del presidente Pedro Sánchez le afearon el brusco giro de su política sobre el Sáhara ejecutado en el año 2022, cuando España modificó por sorpresa su postura histórica sobre el contencioso y consideró que la propuesta marroquí de dar autonomía al territorio dentro de su jurisdicción es la base “más seria, realista y creíble” para resolverlo.