El Congreso ha dado un paso decisivo para saldar una deuda histórica de España con el pueblo saharaui, al que abandonó sin cumplir sus obligaciones como potencia colonizadora en los estertores del franquismo y albores de la transición. La ponencia encargada de debatir la proposición de ley presentada hace casi dos años y medio por Sumar para otorgar la nacionalidad española los saharauis ha aprobado este martes su dictamen con los votos del PSOE y otros grupos de izquierda, la abstención de Junts y el rechazo de PP y Vox. El texto acordado prevé la concesión de la nacionalidad española por carta de naturaleza a todos los nacidos en la antigua colonia española antes de septiembre de 1977, aunque no tengan residencia legal en España. La fecha inicialmente prevista en la iniciativa de Sumar era el 26 de febrero de 1976, sin embargo, se ha aplazado casi 18 meses porque fue en el verano de 1977 cuando terminó el plazo que tenían los saharauis para optar por la nacionalidad española, un derecho que en la práctica no pudieron ejercer, pues su territorio ya estaba ocupado por Marruecos y Mauritania.Para acreditar la condición de saharaui bastará con presentar un DNI español, aunque no esté vigente; un recibo de inscripción en el censo de la ONU para el referéndum de autodeterminación del Sahara Occidental, que nunca se celebró por la negativa de Rabat; un certificado de nacimiento debidamente legalizado; el libro de familia; permiso de conducir, recibo de la pensión o cualquier otro documento expedido por la Administración española.Tras la entrada en vigor de la ley, los nacidos cuando el Sahara Occidental era una provincia española dispondrán de un plazo de tres años, ampliable a cuatro, para presentar la correspondiente solicitud ante la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, que deberá contestar en los 12 meses siguientes. También podrán hacerlo por vía telemática, a través de la sede electrónica del Ministerio de Justicia.La ley permitirá que se conviertan en ciudadanos españoles los aproximadamente 70.000 saharauis que vivían en la colonia española, pero también sus descendientes en primer grado de consanguinidad, quienes dispondrán de un plazo de cinco años, tras la inscripción de sus progenitores en el registro civil, para optar por la nacionalidad española. Según cálculos de los promotores de la iniciativa, esa media podría ampliar la cifra de potenciales beneficiarios a entre 100.000 y 200.000 personas; buena parte de ellos residentes en los campamentos saharauis de Tinduf, en el desierto argelino, pero también en el Sahara ocupado por Marruecos y otros países.Además, de cara al futuro, los saharauis podrán acceder por la vía rápida a la nacionalidad por residencia, bastándoles con dos años de residencia legal en España en lugar de los diez que se exigen con carácter general, quedando así homologados a los ciudadanos iberoamericanos, sefardíes y nacionales de Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal.La votación de este martes ha supuesto un vuelco con respecto a la que se produjo en marzo del año pasado, cuando la proposición no de ley de Sumar fue admitida a trámite con el apoyo de la mayoría de los grupos, incluido el PP, la abstención de Vox y la oposición del PSOE. Tras mantenerla más de un año bloqueada, la escenificación del cambio de actitud de los socialistas se produjo el pasado día 24, cuando el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se declaró en el Congreso “totalmente favorable” a conceder la nacionalidad a los saharauis. Algunas fuentes atribuyen el cambio de actitud de los socialistas a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que acogió a dos niños saharauis; mientras que otras creen que se trata del fruto de la labor incansable de la diputada de Sumar Tesh Sidi, nacida en los campamentos de Tinduf. No menor ha sido el giro del PP, que se ha puesto en contra de la iniciativa que antes apoyó, alineándose con Vox, cuando ha comprobado que ya no divide a los dos socios de gobierno.Tesh Sidi ha calificado la jornada de “día histórico” y ha subrayado que se repara de la injusticia cometida con los saharauis, que fueron olvidados por la Ley de Memoria Democrática, y se ha mostrado “sorprendida” por el cambio del PP, que “ha dado la espalda al pueblo saharaui, secuestrado por Vox”. También ha subrayado que la reducción a dos años del plazo de residencia para obtener la nacionalidad permitirá que unos 30.000 saharauis que viven en España dejen de ser apátridas. El objetivo de promotores es celebrar una sesión extraordinaria de la Comisión de Justicia del Congreso durante el mes de julio para que la ley pueda ir al último pleno antes de agosto, previsto para el día 23. Pese a lo ajustado del resultado de la votación en la ponencia (19 a 17, con una abstención), confían en que los apoyos con los que cuenta sean suficientes ya que, ya que no al no tratarse de una ley orgánica, basta con que obtenga más síes que noes.
El Congreso saca adelante la concesión de la nacionalidad a los saharauis con el rechazo de PP y Vox
La ley, pendiente de aprobación definitiva, puede beneficiar a unas 70.000 personas y sus descendientes











