El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves el dictamen final de la ley de la concesión de la nacionalidad española a los saharauis, que equipara sus derechos a los de otros pueblos con vínculos históricos con España como América Latina, Portugal o Guinea Ecuatorial. La norma, que ahora pasará al Senado, ha salido adelante con los votos a favor de todas las formaciones a excepción de PP y Junts, que se han abstenido, y Vox, que ha votado en contra, en un contexto especialmente delicado, con la sombra de sospecha que rodea a Marruecos en torno a la entrada masiva de 80.000 inmigrantes irregulares en Ceuta y a la vista de que cualquier gesto de España con el pueblo saharaui ha recibido siempre la correspondiente reprimenda por parte del régimen alauí. El debate, que han presenciado en directo decenas de representantes saharauis, ha estado atravesado por palabras de solidaridad con el pueblo africano pero también por las críticas generalizadas al PSOE por el cambio unilateral de posición geopolítica histórica que el Gobierno de Pedro Sánchez ejecutó en 2022, cuando pasó a reconocer la propuesta de autonomía marroquí sobre el Sáhara. La inevitable protagonista de la jornada ha sido la diputada saharaui Tesh Sidi, la gran impulsora de la ley junto al portavoz adjunto de Sumar Enrique Santiago, que antes de la votación avisaba de que el momento merecía "valentía" porque "una abstención o un no" a la norma "significa estar al lado de Marruecos". "Necesitamos por unanimidad que se reconozca lo que muchos habéis utilizado contra el PSOE y, con razón, señalando su hipocresía", lanzaba en referencia al PP, que a lo largo del trámite parlamentario de la proposición ha pasado del sí al no y del no a la abstención. Con todo, las palabras de Sidi eran de agradecimiento generalizado ante el "logro colectivo" alcanzado, producto de "la buena política". "No quiero bajarme de esta tribuna sin agradecer a las buenas personas que tiene cada partido: a Enrique Santiago; a Martina [Verlarde], de Podemos; a Jon [Iñarritu], de Bildu; a Josep [Pagès], de Junts; Francesc-Marc [Álvaro], de ERC; a Artemi [Rallo], del PSOE; a la señora [María Jesús] Moro, del PP. Y a la presidenta de esta Cámara [Francina Armengol], que no tiene nunca la oportunidad de hablar y es el ejemplo de madre de acogida", ha expresado, emocionada.La Cámara, contra el PSOEAunque también ha habido reproches hacia el PP, los más duros han ido contra el grupo socialista, que al inicio de la legislatura votó en contra de la toma en consideración de esta proposición de ley. El portavoz de ERC Francesc-Marc Álvaro ha defendido que la norma "es necesaria pero insuficiente", pues "la aspiración de las personas saharauis no es ser españoles, sino libres de pleno derecho como ciudadanos del Sáhara occidental". "Y ustedes", ha dicho refiriéndose al PSOE, "denigran la condición progresista cuando han abandonado la causa del pueblo saharaui, han contribuido a dejarlo en un rincón del mundo, y esa vergüenza pesará sobre vosotros".Por su parte, Junts ha relacionado la ley con la crisis de Ceuta del pasado 30 de julio, pues en ese mismo mes se impulsaba su tramitación y "una semana después se producía la entrada masiva". "¿Qué juegos se traen entre manos ustedes y Marruecos? ¿Qué nos esconden? ¿Es Pegasus? ¿Son los gigas de los móviles de Sánchez, Robles y Marlaska? ¿Por dónde los tiene cogidos Marruecos?", preguntaba a la bancada socialista el portavoz Josep Pagès, que asegura que el Gobierno "quiere aprovechar una causa justa para darle oxígeno a la legislatura". Muy duro ha sido también el discurso de Bildu. Su portavoz, Jon Iñarritu, ha señalado que "España es la responsable de la situación de pueblo saharaui" y ha preguntado al PSOE "para qué" sirvió el giro histórico del Gobierno a su postura sobre el Sáhara. "Se nos dijo que fue para lograr un mayor entendimiento con Marruecos tras lo ocurrido en 2021 [la entrada de 10.000 inmigrantes en Ceuta tras acoger en un hospital español al líder del Frente Polisario, Brahim Gali]. Hace un mes ocurrió lo mismo. ¿Para qué ha servido ese cambio de opinión? ¿Para quedar como auténticos pagafantas?", ha preguntado. Asimismo, el PNV, en palabras de Mikel Legarda, ha dicho que esta ley "repara una injusticia histórica" con el pueblo saharaui y ha pedido al Gobierno "revertir el giro radical" que dio en 2022 y se materializó en una carta que Pedro Sánchez envió a Mohamed VI. También Podemos, mediante Martina Velarde, ha criticado que "quienes han estado poniendo obstáculos pretendan ahora presentarse como defensores" de la causa saharaui y ha calificado de "infames" las enmiendas que durante la tramitación parlamentaria intentaba introducir a la ley el PSOE y que demostraban que "no quiere molestar a Marruecos". Sin carta de naturalezaEl giro del Gobierno con el Sáhara, , "con la famosa y clandestina carta", también ha recibido críticas en el debate por parte del PP. El diputado Pedro Muñoz Abrines ha defendido que Sumar impulsó la proposición de ley "por convicción", pero "en parte, posiblemente, para limpiar su conciencia por mantener la moqueta y el coche oficial en vez de la dignidad que suponía salir de un Gobierno que había abandonado la causa saharaui", si bien cuando se produjo el giro histórico, en 2022, Sumar no estaba en el Ejecutivo. El PP asegura que "sigue en la misma posición respecto al Sáhara que en los últimos 40 años, defendiendo que haya nacionalizaciones, pero no por carta de naturaleza", un extremo que defiende que se da con esta norma y que Sumar niega. "Tal y como ha quedado la ley, no se ofrecen las garantías de que se pueda aplicar adecuadamente", ha lanzado. Por su parte, Ignacio Hoces Íñiguez, de Vox, ha mandado "el reconocimiento" de su partido "al pueblo saharaui" y ha reivindicado para él "toda la ayuda que sea posible", si bien ha sido el único partido que ha votado en contra de la ley porque "hay que proteger la nacionalidad española" y esta "no puede ser una indemnización de hoy por la historia de ayer". Para el PSOE, el partido de Santiago Abascal ha vuelto a hacer "un discurso hiriente, de desprecio y burla hacia los saharauis" y ha acusado al PP de "instrumentalizar" al pueblo y de "jugar a confundir" tras apoyar en un primer momento la ley. "Este es un acto de soberanía, de un parlamento democrático, libre, sin servidumbre ni complejos. Hoy reparamos una injusticia histórica. Esta ley no sería posible si no contara con el impulso y liderazgo del Gobierno progresista presidido por el PSOE, y será posible gracias al compromiso histórico del PSOE con los saharauis desde hace 50 años", ha lanzado el socialista Artemi Rallo en un discurso que ha originado los abucheos de parte del hemiciclo. La proposición de ley aprobada por el Congreso corrige la situación de los saharauis, que se encuentran en un limbo legal desde que dejó de ser provincia española en 1976 con la Marcha Verde. Con ella, quienes lleven dos años residiendo legalmente en nuestro país podrá acceder a la nacionalidad, mientras que hasta ahora tenían que esperar dos largas décadas para conseguirla.