La subida de tipos por parte del BCE hoy estaba cantada, pero si Lagarde buscaba, además, guiar al mercado, la cosa no ha salido muy bien. En la jornada de hoy, las expectativas de los inversores se han disparado y han comenzado a abrir la puerta a la posibilidad de que el banco central acelere el ciclo alcista de alzas hasta llevar los tipos al 3,5%. El contexto del petróleo cotizando muy por encima de los 100 euros y datos poco esperanzadores con la inflación en EEUU tampoco ha ayudado a calmar al mercado de bonos.El mercado OIS (Overnight Index Swap, por sus siglas en inglés) se alimenta de los movimientos de los bonos, de las compras y ventas de deudas, y es uno de los termómetros que mide la temperatura de los inversores sobre los tipos de interés. Se trata de uno de los rincones financieros o mercados opacos, donde los grandes inversores cruzan miles de millones en permutas financieras para cubrir sus posiciones contra los movimientos de los bancos centrales. Agencias como Bloomberg o Reuters lo han convertido en un auténtico oráculo para medir las probabilidades de subidas o bajadas de los tipos oficiales.
Después de que el BCE subiera tipos al 2,5% y su presidenta, Christine Lagarde, defendiera un perfil duro por parte de la institución, los swaps financieros han comenzado a descontar a toda velocidad más alzas de aquí al verano. En concreto, para las reuniones de junio y julio se vislumbran unos tipos al 3,5%, lo que implica cuatro subidas en apenas seis reuniones.













