El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido subir los tipos de interés en 25 puntos básicos, tal y como esperaba el mercado. El precio del dinero sube hasta el 2,5%, el nivel más alto desde abril de 2025, lo que conllevará un impacto negativo sobre el crecimiento económico. La decisión fue unánime de todos los miembros del Consejo de Gobierno de la entidad, lo que muestra una preocupación generalizada por la senda inflacionista.
El BCE se prepara para una fase de alta inflación debido a la persistencia de la guerra en Oriente Medio. El precio del barril de Brent supera este jueves los 105 dólares, su nivel más alto desde mayo, y sin perspectivas de que el final del conflicto esté cerca. Ante esta situación, la entidad ha reconocido que la inflación se mantendrá por encima del 2% durante un "periodo prolongado". Aunque el BCE precisa en su comunicado que no se compromete con ninguna senda de tipos de interés, una inflación persistentemente alta podría forzar nuevas subidas de tipos en el futuro.
En el comunicado publicado tras la reunión, la entidad señala que existen "riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico". La presidenta de la entidad, Christine Lagarde, ha explicado que el BCE está vigilando de cerca la transmisión del aumento de los costes energéticos a los precios finales del resto de sectores.















