Madrid (EFE).- El rey Felipe VI preside este jueves el acto de apertura del año judicial, una vez más rodeado de polémicas tras la reciente decisión del Supremo que ha suspendido las altas en el censo electoral por la ley de nietos y la investigación de la crisis migratoria en Ceuta, que ha erosionado aún más la relación entre el Gobierno y los jueces.
Como es tradición, el Salón de Plenos del Supremo acogerá el acto más solemne del año en los tribunales con la presencia de las autoridades del Estado, miembros del Gobierno encabezados por el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, la alta magistratura del país y responsables políticos como el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo.
Clima de alta tensión
Y como viene sucediendo en los últimos años, el acto llega en un clima de alta tensión entre el Poder Judicial y el Ejecutivo, que ha salido en tromba para arremeter contra la decisión adoptada este martes por el Supremo respecto de los efectos electorales de la ley de nietos, un fallo contra el que el Gobierno ha salido en tromba.
Un episodio que se suma al choque por la investigación en Ceuta tras el intercambio de cartas entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y la presidenta del Poder Judicial , Isabel Perelló, que pidió respeto a las decisiones judiciales.











