Apertura del a�o judicialA lo largo de todo su discurso, la magistrada ha hecho adem�s una f�rrea defensa del Poder Judicial y de sus integrantes frente a las injerencias del GobiernoIsabel Perell�, en su discurso de la Apertura del A�o Judicial en presencia del Rey Felipe VI.EfeActualizado Jueves,
septiembre
13:23Audio generado con IALa presidenta del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perell�, ha se�alado este jueves ante la atenta mirada del Rey Felipe VI que "la realidad que sufre el pueblo de Ceuta exige una respuesta que preserve la integridad de nuestras fronteras y el control ordenado de los accesos y que, asegure, al mismo tiempo la aplicaci�n de las garant�as previstas en nuestro ordenamiento".Perell� ha querido, adem�s, en el acto solemne de Apertura del A�o Judicial, hacer una especial menci�n a quienes han perdido la vida en "la grave crisis en la que est� sumida Ceuta"."En una situaci�n tan complicada, los ciudadanos pueden confiar en el compromiso del Poder Judicial con el Estado; y en que los jueces van a seguir trabajando, velando por los derechos de los afectados y por el cumplimiento de la ley", recalc�.A lo largo de todo su discurso, la magistrada ha hecho adem�s una f�rrea defensa del Poder Judicial y de sus integrantes. "El Estado de Derecho requiere un Poder Judicial independiente. Si falta un Poder Judicial independiente desaparece el propio Estado de Derecho, pues ya no existe quien garantice el cumplimiento de las leyes y los principios constitucionales y que todos los ciudadanos y tambi�n poderes p�blicos act�en sometidos a la Ley y al Derecho", recalc�.Asimismo, la presidenta del TS y el CGPJ no ha eludido ir al choque con el Gobierno durante su intervenci�n frente a las "descalificaciones" de jueces que "proceden de quienes ejercen responsabilidades institucionales". "En los �ltimos tiempos hemos escuchado acusaciones expresas generalizadas de que jueces y tribunales adoptan determinadas decisiones por razones pol�ticas y no por las razones jur�dicas que expresan sus resoluciones. Esta es una imputaci�n de extraordinaria gravedad, que puede llegar a comportar la atribuci�n de una conducta delictiva. Una acusaci�n de esta naturaleza pone en cuesti�n que la actuaci�n judicial responda exclusivamente al Derecho".En este sentido, Isabel Perell� ha dicho que estos casos la "gravedad" de las descalificaciones es "mayor". La magistrada ha recordado que el Poder Judicial constituye, porque as� se lo asigna la Constituci�n, un "verdadero contrapeso de los dem�s poderes del Estado".La presidenta ha agregado que "las resoluciones judiciales pueden ser criticadas. Puede discutirse la interpretaci�n de la norma, la valoraci�n de la prueba o la solidez y calidad del razonamiento. Las decisiones de los jueces y magistrados no est�n sustra�das al debate p�blico. (...) Pero la discusi�n jur�dica sobre las razones de una resoluci�n no puede ser sustituida por la atribuci�n al juez de prop�sitos pol�ticos o ideol�gicos, a partir de la mera discrepancia con lo resuelto, porque, con ello, se desconoce la naturaleza de la funci�n que la Constituci�n encomienda en exclusiva a jueces y magistrados".Asimismo, Perell� ha subrayado que "la legitimidad democr�tica del Poder Judicial deriva directamente de la Constituci�n, que proclama que la Justicia emana del pueblo. La independencia judicial no constituye una excepci�n al principio democr�tico, sino una de sus garant�as. La democracia constitucional no se agota en la regla de la mayor�a. Se asienta tambi�n en el reconocimiento de derechos cuya efectividad no puede depender de la posici�n pol�tica, social o econ�mica de quien los invoca. Los tribunales han de resolver conforme a lo que el Derecho dispone, sin presiones directas ni indirectas".Como representante de uno de los poderes del Estado, la presidenta del TS y el CGPJ ha se�alado que "defender" la Justicia "lejos del corporativismo es defender los derechos de los ciudadanos. Porque nuestra independencia es la mejor garant�a que podemos ofrecerles para que est�n convencidos de que, a la hora de tomar una decisi�n, lo haremos sin ceder a influencias, presiones ni injerencias de ning�n tipo".














