Luis Mart�nez Zoroa suena abrumado al otro lado del tel�fono. A principios de esta semana, en los c�lculos de este investigador murciano no entraba que su trabajo sirviera de base para resolver uno de los enigmas matem�ticos m�s legendarios de la historia. Mucho menos que las ecuaciones -que a�n formula a mano �el 95% de las veces�, armado con folios y un l�piz bien afilado- se convertir�an en el epicentro de una colosal disputa entre OpenAI, el gigante de la inteligencia artificial, y buena parte de la comunidad matem�tica. �Espera, espera, que no puedo ni respirar�, dice Mart�nez Zoroa, de 32 a�os, tras perder el aliento durante unos segundos al subir un tramo de escaleras.Antes de ubicar al profesor de la CUNEF Universidad de Madrid en este embrollo conviene rebobinar en el tiempo hasta las 19:20 de este martes. A esa hora, OpenAI lanza al mundo una noticia colosal: que uno de sus modelos ha encontrado una soluci�n a las m�ticas ecuaciones de Navier-Stokes. Para los no iniciados, se trata de uno de los seis Problemas del Milenio, un desaf�o a la comunidad cient�fica lanzado hace un cuarto de siglo por el Instituto Clay, que ofrece un mill�n de d�lares a quien sea capaz de resolver cada uno. De confirmarse la validez de esta soluci�n presentada por la compa��a de Sam Altman, obtenida en tan s�lo 88 horas por un escuadr�n de 10.000 agentes aut�nomos, nos encontrar�amos ante un punto de inflexi�n para el futuro de las Matem�ticas: de lejos, el hallazgo m�s avanzado que ha logrado hasta la fecha un modelo de IA.Sin embargo, el estruendoso anuncio se ve opacado por la carta abierta que un prestigioso profesor de la Universidad de Nueva York (NYU), Tristan Buckmaster, ha publicado apenas 12 horas antes. Su texto afirma, b�sicamente, que OpenAI le ha pisado la exclusiva. Seg�n su versi�n, la empresa tecnol�gica habr�a precipitado su anuncio en cuanto se enter� de que �l estaba a punto de lanzar una soluci�n al mismo problema en colaboraci�n con Levent Alp�ge, investigador de Anthropic, la principal empresa de la competencia.Matem�ticas, egos y negocios se funden entonces en un magn�tico culebr�n que fascina a toda la comunidad cient�fica.Lejos de quedarse ah�, Buckmaster lanza otras tres graves acusaciones contra OpenAI: que la empresa s�lo se hab�a volcado en la investigaci�n tras tener conocimiento de sus avances con la ecuaci�n; que le hab�an ofrecido una recompensa si dejaba tirado a su compa�ero de pesquisas; y, de forma impl�cita, que los agentes aut�nomos pudieron aprovecharse de forma opaca del material de trabajo que el d�o hab�a subido a los servidores de distintos agentes de IA. ��Por qu� quieres hundir tu carrera?�, cuenta que le amenazaron desde la empresa cuando se mostr� poco colaborativo con sus propuestas.Aqu� es donde entra en juego nuestro matem�tico. En su colosal yo acuso contra Open AI, Buckmaster subraya que todo su trabajo con el problema de Navier-Stokes se hab�a basado en las ideas adelantadas por dos investigadores espa�oles: el propio Mart�nez Zoroa y su director de tesis, Diego C�rdoba, del Instituto de Ciencias Matem�ticas (ICMAT). Ambos hab�an desarrollado una estrategia para abordar el problema radicalmente distinta de los m�todos habituales de sus compa�eros de disciplina. �Quiero dejar claro lo que ya he dicho en privado a mis colegas: Luis Mart�nez-Zoroa merece una Medalla Fields�, dijo en referencia al m�ximo honor del mundo de las Matem�ticas, considerado el equivalente a un Premio Nobel y que ning�n espa�ol ha ganado jam�s.Casi es posible notar el rubor del matem�tico murciano, famoso entre sus colegas por su artesana metodolog�a de investigaci�n, cuando le planteamos la posibilidad de que reciba un reconocimiento de ese calibre. �Hay much�simos matem�ticos muy brillantes en el mundo�, afirma. �Si me dieran la Medalla Fields estar�a content�simo, por supuesto. Pero ni siquiera lo considero una posibilidad real�.Su mentor, Diego C�rdoba, no se anda con tantos remilgos, quiz� porque al ser mayor de 40 a�os (naci� en 1971 en Madrid) no cumple los requisitos para ganar la Fields. �Luis es un genio�, sentencia. �Ya est� situado entre los grandes favoritos para la edici�n de 2030, cuando se entregan las cuatro pr�ximas medallas. Buckmaster sab�a muy bien lo que hac�a cuando le se�al� en su carta como merecedor del galard�n. Ahora, toda la comunidad cient�fica espa�ola debe volcarse en hacer lobby para que sea nuestro primer compatriota que lleve la medalla�.Ocurra lo que ocurra dentro de cuatro a�os, lo cierto es que Luis Mart�nez Zoroa lleva un lustro abriendo su propio camino con un rompedor abordaje para resolver el problema de Navier-Stokes. La lanzadera fue su tesis doctoral, dirigida por el profesor C�rdoba, su principal compinche en estas investigaciones. �No voy a repartir porcentajes de m�rito en este hallazgo�, asegura. �S�lo te dir� que, sin Luis, nada de esto habr�a sido posible�.Las ecuaciones de Navier-Stokes se formularon a mediados del siglo XIX para describir c�mo se comportan los fluidos, desde las corrientes mar�timas a los chorros de aire. Sus aplicaciones son infinitas: el dise�o de aviones, la predicci�n del tiempo, los gr�ficos de los videojuegos, la circulaci�n de la sangre por el cuerpo...Sin embargo, jam�s se hab�a aclarado una cuesti�n b�sica sobre su funcionamiento: si las ecuaciones siempre muestran un comportamiento estable o, por el contrario, existe lo que los cient�ficos llaman �singularidad�. Es decir, cuando el flujo suave de un l�quido o un gas rompe sus propias reglas: de un d�a tranquilo surge de golpe un tornado.�Ese es, a grandes rasgos, mi campo de estudio: cuando los modelos se rompen y muestran comportamientos no esperados�, explica el investigador espa�ol. OpenAI asegura que, gracias a sus modelos, ha logrado definir los momentos exactos en que se alcanza esta �singularidad�.Hasta hace unos a�os, la estrategia un�nime era estudiar los fluidos como si no tuvieran ninguna fuerza externa que los afectara. El gran hallazgo de Mart�nez Zoroa, ya esbozado en su tesis doctoral, fue plantearse qu� ocurrir�a si a�ad�an a los c�lculos una fuerza, como la gravedad o el magnetismo, que afectara al comportamiento del fluido aunque fuera de forma tangencial. Su instinto les dec�a que, probablemente, facilitar�a las ecuaciones.Durante unos a�os, esta forma de atacar el problema era propiedad exclusiva de Mart�nez Zoroa, Diego C�rdoba y otros cinco o seis especialistas de un equipo conjunto del ICMAT y la CUNEF, todos espa�oles salvo un matem�tico chino. Hasta esta semana, eran los �nicos con papers publicados por la v�a tradicional, en revistas con revisi�n por pares o en congresos internacionales. �Que yo supiera, no hab�a otros resultados demostrados con estas herramientas, salvo los nuestros�, subraya Mart�nez Zoroa.Un momento crucial ocurri� en abril del a�o pasado, cuando el matem�tico murciano visit� la Universidad de Nueva York para presentar estas t�cnicas. All� coincidi� con el citado Tristan Buckmaster, quien mostr� un intenso inter�s por su trabajo desde el primer momento. Siete meses m�s tarde, en noviembre, ambos coincidieron en un congreso y volvieron a intercambiar ideas. As� siguieron las cosas hasta esta misma semana cuando, para su sorpresa, el trabajo experimental del equipo espa�ol acapara titulares en la prensa cient�fica de todo el planeta.�Sab�a que Tristan Buckmaster estaba aplicando modelos de IA a sus ideas?No lo sab�a, cada uno sigui� trabajando por su cuenta. Pero no me siento atacado: simplemente han seguido una l�nea de investigaci�n que les parec�a prometedora. As� funciona la Ciencia.P. �No siente que le han robado su idea?En absoluto. Buckmaster y Alp�ge podr�an haber publicado sus conclusiones por su cuenta sin darnos ning�n tipo de cr�dito y nos habr�amos quedado con una mano delante y otra mano detr�s. Que alguien aplicara la IA a nuestras ideas para demostrar su validez era la segunda mejor opci�n imaginable, despu�s de haberlo haberlo hecho nosotros mismos.Cuentan los matem�ticos que los hallazgos de OpenAI y del t�ndem Buckmaster-Alp�ge, independientemente de qui�n tenga raz�n en su disputa, suponen un antes y un despu�s para su campo. Como poco, supondr�n una aceleraci�n ins�lita en la labor de los investigadores, que a partir de ahora podr�n completar el trabajo de a�os en cuesti�n de d�as. �Es un momento Deep Blue-Kasparov�, afirma Buckmaster, en referencia al m�tico duelo del maestro del ajedrez contra una supercomputadora, que le derrot� en 1997.El profesor C�rdoba, en cambio, es m�s esc�ptico. �Sin nuestro trabajo previo, la IA no habr�a descubierto nada�, se reivindica. �Nosotros encontramos una teor�a novedosa y la demostramos varias veces con c�lculos a mano, que son mucho m�s laboriosos. El potencial de c�lculo s� que es m�rito de la IA, pero las matem�ticas nuevas son nuestras�.OpenAI, sin embargo, no cita en ning�n momento el trabajo pionero de Mart�nez Zoroa junto a su mentor. Esta omisi�n ha indignado a parte de la comunidad matem�tica, pero los propios autores prefieren no pronunciarse con rotundidad hasta que lean el paper' completo. �Son 165 p�ginas, no me ha dado la vida�, se excusa el matem�tico murciano.La duda pendiente es por qu� el equipo espa�ol, tras porfiar durante a�os con su modelo matem�tico, no recurri� a una IA para tratar de probar sus ideas y, de paso, llevarse la gloria completa. �Porque esa tecnolog�a no encaja bien con mi forma de trabajar�, admite Mart�nez Zoroa. �Yo soy m�s de papel y l�piz, de dar un paseo o unas vueltas por casa y a ver qu� se me ocurre. No soy el matem�tico m�s protot�pico, la verdad. Aunque est� claro que, a partir de ahora, la IA tendr� que encajar conmigo s� o s��.
Un genio murciano de 32 a�os en el centro de la pelea entre OpenAI y los matem�ticos por la soluci�n a un problema legendario: "Sin nosotros no lo habr�an resuelto"
Luis Mart�nez Zoroa suena abrumado al otro lado del tel�fono. A principios de esta semana, en los c�lculos de este investigador murciano no entraba que su trabajo sirviera de...












