El matemático Javier Gómez Serrano, nacido en Madrid hace 39 años, se ha asociado con el gigante de inteligencia artificial Google DeepMind para intentar resolver “pronto” uno de los enigmas más endiablados que se conocen, el de las ecuaciones de Navier-Stokes, según revela él mismo a EL PAÍS. Se trata de uno de los siete Problemas del Milenio, por cuya solución el Instituto Clay de Estados Unidos ofrece una recompensa de un millón de dólares (y “fama inmortal”, según recalca el investigador español). La denominada Operación Navier-Stokes, en marcha desde hace tres años con un equipo de 20 personas, se ha llevado hasta ahora con total discreción, aunque el jefe de Google DeepMind, Demis Hassabis, dejó caer en una entrevista en enero que están “cerca de resolver uno de los Problemas del Milenio”, sin mencionar cuál. “Lo veremos en el próximo año o año y medio”, afirmó.

Gómez Serrano, catedrático de la Universidad Brown (EE UU), habla por primera vez públicamente de la operación. “En la comunidad ahora mismo hay un consenso general de que el problema se va a resolver pronto, pero nadie sabe quién lo hará ni cómo”, explica. El desafío se remonta al siglo XIX, cuando dos matemáticos, el francés Henri Navier y el irlandés George Gabriel Stokes, publicaron de manera independiente, en 1822 y 1845, las ecuaciones que describen el movimiento de los fluidos, como el agua y el aire. A partir de la temperatura, la viscosidad y la velocidad inicial del fluido, las ecuaciones calculan su velocidad en un momento posterior. Dos siglos después de su enunciación, no se sabe si las soluciones mantienen siempre una regularidad o si puede surgir una explosión, un cambio brusco de comportamiento, como si en el mar en calma se desencadena un tsunami. Estas ecuaciones son esenciales para predecir fenómenos tan relevantes como el tiempo meteorológico, las inundaciones catastróficas, el movimiento de un avión o el flujo de la sangre en un ser humano.