El científico, pionero de las redes neuronales, alerta de que “las capacidades de la inteligencia artificial avanzan a un ritmo que parece superior al de las prácticas de gestión del riesgo”
Yoshua Bengio (París, 64 años) es uno de los pioneros en el desarrollo del aprendizaje profundo, o deep learning, la técnica de inteligencia artificial (IA) más prometedora de la actualidad. Sus investigaciones en este campo fueron reconocidas con el prestigioso premio Turing –a menudo definido como el Nobel de las ciencias computacionales–, que recibió en 2018 junto a Yann LeCun y Geoffrey Hinton. De nacionalidad canadiense, profesor en la Universidad de Montreal, Bengio destaca a nivel mundial por el extraordinario nivel de referencia científica a sus investigaciones y es hoy un abanderado de la labor de concienciación de los riesgos que el desarrollo de la IA implica. El científico preside el International AI Safety Report, un estudio anual que trata de recopilar evidencia científica sobre los riesgos emergentes en la IA con el objetivo de respaldar decisiones para gestionarlos y cuya segunda edición se publica este martes.
En una entrevista concedida a este diario –concertada con ocasión del foro de Davos, en el que participó, pero realizada por razones de agenda por videoconferencia el pasado 30 de enero–, Bengio alerta de que hay “evidencias empíricas e incidentes de laboratorio en los que la IA actúa en contra de nuestras instrucciones” y de que “las capacidades de la IA avanzan a un ritmo que parece superior al de las prácticas de gestión del riesgo”, un concepto en el cual figuran uso abusivo de los sistemas –fraudes, manipulación de las mentes–; disfunción –errores, pérdida de control–; o consecuencias sistémicas, como el impacto en el mercado laboral o en los procesos cognitivos.






