La multinacional prueba su fórmula, bautizada como ‘Quantum Echoes’, en la medición “verificable” de dos moléculas
Con infinita más cautela que en 2019, cuando Google presumió en Nature de supremacía cuántica, la multinacional anuncia este miércoles haber alcanzado la “ventaja cuántica práctica”, la resolución en poco más de dos horas de problemas que al segundo superordenador más potente del mundo, el Frontier, le llevarían 3,2 años. Según detallan hoy, también en Nature, han desarrollado una fórmula (un algoritmo denominado Quantum Echoes) que, mediante la aplicación de “protocolos repetidos de inversión...
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de tiempo”, permite “resolver con precisión en regímenes que son, en la actualidad, intratables con las supercomputadoras clásicas”. Paralelamente, ha publicado una investigación, aún sin supervisión ajena, sobre la medición de dos moléculas (“regla molecular”) y que supone la primera aplicación práctica experimental de este algoritmo.
Los cálculos ejecutados gracias al Quantum Echoes, según Google, le habría costado al Frontier 13.000 veces más tiempo. “Indica que este experimento se encuentra, en la actualidad, en el régimen más allá del clásico de la computación cuántica”, explican los investigadores de la multinacional, que detallan tres singularidades que avalan su reivindicación: se puede medir (es “verificable”), “está más allá del alcance de la simulación clásica” y aporta información precisa de sistemas complejos.











