OLIVIER HOSLET / EFE
Anna Buj
Bruselas. Corresponsal
La Comisión Europea sigue moviendo ficha para atajar la crisis de la vivienda en el continente europeo. Además de proponer un marco jurídico para proteger a las administraciones públicas que quieran limitar los alquileres turísticos temporales y las segundas residencias, Bruselas acompaña este reglamento de una serie de recomendaciones –no vinculantes– a los estados miembros a la hora de luchar contra esta problemática que afecta a gran parte de las ciudades del bloque y aumentar la oferta en las zonas bajo presión residencial.
Se trata de una lista de propuestas que se incluye dentro de la ley de Vivienda Asequible presentada ayer por la vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, y el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen. Entre estas ideas, Bruselas recomienda a los estados que incentiven fiscalmente el uso residencial a largo plazo de los pisos vacíos, por ejemplo con impuestos sobre estas residencias, facilitar el cambio de uso de oficinas o promover el arrendamiento de habitaciones para jóvenes y estudiantes.












