Abelardo de la Espriella ha iniciado su Gobierno con mucha acción en redes sociales, anuncios y viajes a distintos lugares de Colombia, pero poca en el frente legislativo. En su primer mes, las discusiones en el Congreso le han resultado agridulces, con derrotas como la de la elección del presidente del Senado, victorias como el traslado de la ceremonia de posesión de Bogotá a Cali o advertencias como la salida masiva de congresistas en uno de los debates iniciales de su presupuesto. Justamente ese proyecto, que ha suscitado debate por tener un monto y un déficit mayor al previsto por el Ejecutivo de Gustavo Petro, será la primera gran prueba del presidente en el Congreso, y en el papel la tiene fácil.Justamente, está previsto que este miércoles, a las dos de la tarde, varios de sus ministros revelen su agenda legislativa. Será un cambio de énfasis del Ejecutivo, y uno que ocurre apenas un día después de que se conocieran las posiciones oficiales de las distintas bancadas frente al Gobierno. La ley les exige definirse en oposición, independencia o apoyo al Ejecutivo. Aunque las declaratorias no obligan a votar los proyectos de ley en ningún sentido, dan un mensaje político. En este caso, 110 de los 182 representantes a la Cámara y 63 de los 103 senadores pertenecen a los partidos que se han declarado oficialistas.