Noticia Exclusivo suscriptores El jefe de Estado logró que la mayoría de los partidos sean de gobierno. Ha primado la relación armónica con las cortes, gobernadores y empresarios. Abelardo De La Espriella, junto a su esposa, Ana Lucía Pineda, y sus cuatro hijos, durante la ceremonia de posesión presidencial del 7 de agosto, en Cali. Foto: Mauricio Moreno. EL TIEMPO. @mauriciomorenofotoSUBEDITOR DE POLÍTICA06.09.2026 22:01 Actualizado: 07.09.2026 07:50
Al mes de haber llegado a la Presidencia de la República, Abelardo De La Espriella ha logrado consolidar una relación armónica con las otras ramas del poder que le permite tener una sana gobernabilidad en el arranque de su cuatrienio.El mandatario tiene mayorías en el Congreso que, en principio, le permitirán tener los números necesarios para sacar adelante sus iniciativas, siendo hoy la prioridad el presupuesto para 2027. Además, empezó con pie derecho la relación con las altas cortes, empresarios y mandatarios regionales.El presidente Abelardo De La Espriella en Cali. Foto:Alcaldía de CaliEn el Capitolio, solo se declararon en oposición el Pacto Histórico y En Marcha, que, si bien tienen unos números considerables —el petrismo tiene 26 curules en Senado y 42 en Cámara—, si el bloque oficialista actúa de manera uniforme, la izquierda se queda sin margen de maniobra.En la independencia se encuentran Alianza Verde, que tiene unas voces petristas radicales, pero también cuenta con posturas verdaderamente independientes, así como las de quienes quieren llevar al partido a tener una buena relación con el Gobierno Nacional, entre ellos el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, hasta hace unos meses uno de los más fieles aliados de Gustavo Petro, y hoy le hace guiños a De La Espriella. El Nuevo Liberalismo y Aico también adoptaron la postura de independencia.Mientras que en el oficialismo están las principales bancadas: Partido Conservador, Centro Democrático, Defensores de la Patria, ‘la U’, Salvación Nacional y Cambio Radical. La expectativa gira alrededor del Partido Liberal, que podría unirse a este bloque. Hoy vence el plazo para presentar postura, según lo establecido en el Estatuto de Oposición.De hecho, ya vienen actuando juntos. Así quedó demostrado en la elección del contralor y del nuevo Consejo Nacional Electoral, donde una jugada de la mano del ministro del Interior, Rodrigo Lara, propició un golpe al petrismo, que buscaba quedarse con tres asientos en el tribunal electoral, pero solo pudo llegar a dos.La posesión de los magistrados del CNE se realizó en Barranquilla. Foto:CNE.Tener estas mayorías en el Congreso no es un hecho menor, pero la primera gran prueba será la aprobación del presupuesto para 2027, que es de 634,9 billones de pesos y está desfinanciado en 30 billones de pesos, situación que significa presentar una reforma tributaria.Los capítulos más complejos entre el gobierno Petro y el Congreso fueron precisamente cuando no se aprobó el presupuesto por estar desfinanciado, hecho que llevó al Gobierno a expedirlo por decreto. Sin embargo, no sería la primera vez que se aprueba un presupuesto desfinanciado. El anterior Congreso le aprobó un presupuesto desfinanciado a Petro en 2023 y, como no se cumplieron las metas de recaudo, esto llevó a hacer un recorte presupuestal de los recursos en 2024. Pero la actual administración está trabajando para lograr estos consensos, y más ante la nueva realidad que tiene el país luego del terremoto del 10 de agosto, el cual cambió todas las prioridades del gobierno de De La Espriella, pues la reconstrucción de las regiones más afectadas supera los 30 billones de pesos, según cálculos iniciales. Por eso, desde el Gobierno le han pedido al Congreso que es necesario tener este presupuesto para el 2027.“Esta semana es crucial. El Gobierno tiene que meterle toda porque se necesita explicar. La discusión del presupuesto no debería ser política, sino técnica y rigurosa: mirar los gastos, los ingresos y lo que tenemos que hacer. Tenemos que hacer estos ajustes. Tristemente, lo han visto como un tema político, pero se debe analizar como un tema técnico, para que todos los congresistas puedan ver los números, el trayecto y podamos aprobar lo que necesita el país”, aseguró la senadora de Salvación Nacional Sara Castellanos, presidenta de la Comisión III del Senado.Precisamente, en el Congreso hubo malestar porque la semana anterior los ministros no asistieron a un debate en las comisiones económicas sobre el presupuesto, por lo cual se hizo un llamado a que no envíen delegados y sean ellos los que le expliquen al Congreso por qué aprobar un presupuesto desfinanciado.Abelardo de La Espriella, presidente de Colombia, y Ana Lucía Pineda, primera dama. Foto:PresidenicaTras ese llamado se espera que esta semana se reactive la discusión. En principio habría buen ambiente para que el proyecto salga adelante, aunque esté amarrado a una tributaria que, desde campaña, ha advertido De La Espriella, no aumentará los impuestos. Pero este tipo de discusiones son las que se deben dar, ya que el Congreso no es un apéndice del Ejecutivo, y así lo ha visto el Gobierno, que en su primer mes ha trabajado de la mano con las otras ramas del poder, mandatarios regionales y empresarios.De hecho, se ha visto un notorio cambio en la relación con los mandatario regionales. La semana anterior estuvo visitando las obras del Metro de Bogotá y se comprometió a apoyar la megaobra. El alcalde Carlos Fernando Galán destacó la visita e incluso confesó que Petro nunca quiso ver los avances. Es un giro completo en la relación con mandatarios regionales.Relación con las CortesEl presidente Abelardo De La Espriella ha visitado tres veces el Palacio de Justicia para sostener encuentros con las altas cortes, mostrando así su intención de sostener una relación armónica con esta rama, tal y como lo dicta la Constitución, y con una que conoce muy bien, pues su vida profesional como abogado penalista lo acerca.La más reciente visita fue la semana anterior, luego de ser alertado de la preocupación por la seguridad de sus magistrados.“He recibido la preocupación expresada por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia frente a la seguridad de sus magistrados. He dado instrucciones a la Policía y a la UNP para reforzar de inmediato todas las medidas necesarias para garantizar su protección. Y envío un mensaje inequívoco: lo que es con la Sala Penal de la Corte es conmigo. Quien se mete con la Corte, se mete con el Presidente. En Colombia nadie puede amenazar, intimidar o pretender doblegar a un magistrado o a un juez y creer que no habrá consecuencias. Sala Plena de la Corte Constitucional se reunió con el presidente Abelardo De La Espriella Foto:ArchivoA quien lo intente le caerá todo el peso de la ley”.De La Espriella dijo desde campaña que acataría los fallos judiciales así no los compartiera, por lo cual había gran expectativa sobre su reacción cuando la justicia fallara en su contra. Precisamente, ese primer fallo ya se dio y se le ordenó al mandatario ofrecer disculpas por acto religioso en posesión presidencial.Y en alocución presidencial, el mandatario cumplió con el requerimiento de la justicia: “Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado, ofrezco excusas por ello”.En las demás visitas al Palacio de Justicia ha sostenido encuentros con las cabezas de las diferentes cortes. Es un estilo diferente, ya que durante el gobierno Petro primaron sus ataques a la Rama Judicial y el desconocimiento de los fallos que no le favorecían. La primera gran decisión de las cortes sobre este gobierno será la constitucionalidad de la emergencia económica por el terremoto.MATEO GARCÍA Subeditor de Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








