El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, ha advertido a Ford sobre su adopción de tecnología y manufactura chinas en algunas de sus plantas, como en la alianza entre la empresa del óvalo y Geely firmada el pasado mes de julio para la fábrica de Almussafes (Valencia), debido a preocupaciones de “seguridad nacional”.En una carta dirigida al presidente y consejero delegado de Ford, Jim Farley, el secretario Duffy aboga por los trabajadores estadounidenses calificados que se ven perjudicados mientras Ford continúa fabricando vehículos con empresas chinas en el extranjero en lugar de producirlos en Estados Unidos.“Cuando una empresa decide deliberadamente aumentar su dependencia operativa de competidores estratégicos, deja de ser el socio confiable que el público estadounidense y el Departamento de Transporte (DOT) requieren”, ha manifestado el secretario de Transporte de EE.UU. en la carta.La carta destaca varias acciones recientes de Ford que aumentan su dependencia de China, que califica como “adversario extranjero” de Estados Unidos. Entre ellas, apunta a que Ford sigue utilizando tecnología con licencia del fabricante chino de baterías CATL en su planta en Marshall (Michigan).Además, ha apuntado que Ford y la empresa automovilística china Geely Auto, propietario también de marcas como Volvo o Smart, han firmado una nueva alianza para fabricar conjuntamente vehículos de bajas y cero emisiones en la fábrica de Ford en Almussafes. El acuerdo garantiza el futuro de la planta. “Se espera que empresas estadounidenses emblemáticas, como Ford, superen a sus competidores en innovación. Para ello, necesitan trazar caminos claros hacia la autosuficiencia tecnológica”, ha insistido el Gobierno, en línea con su rechazo a estas alianzas con competidores chinos.Ford anunció el pasado 23 de julio un acuerdo con la empresa china Geely para crear una joint venture con la que fabricarán un total de cinco vehículos en la fábrica de Almussafes (Valencia) a partir de 2028, dirigidos al mercado europeo y con los que se quiere llevar la planta a su “máxima capacidad”.Como resultado de esta “alianza estratégica”, la fábrica valenciana y su plantilla pasarán a pertenecer a esta empresa conjunta una vez empiece sus operaciones, lo que está previsto para la primera mitad de 2027, dependiendo de las aprobaciones regulatorias. La joint venture, junto a las instalaciones y el personal, serán propiedad en un 66% de Ford y en un 34% de Geely.Ford ha contestado con dureza a través de un comunicado. La firma sostiene que las críticas de Duffy contienen “errores de hecho” y presentan de forma equivocada sus actividades. “Si el secretario Duffy se hubiera puesto en contacto con nosotros antes de enviar su carta a la prensa, habríamos estado encantados de proporcionarle más detalles sobre el compromiso de Ford con Estados Unidos”, señala.En un comunicado, Ford se reivindica como el fabricante de automóviles más estadounidense y explica su alianza con CATL, y no alude directamente a la alianza con Geely en Valencia, si bien defiende sus estrategias competitivas. E incide en que mientras sus rivales “locales y competidores extranjeros dependen cada vez más de la importación de vehículos fabricados en Japón, México y Corea, Ford está apostando fuerte por Estados Unidos”.La presentación de la alianza para la planta de Almussafes contó con la presencia de los presidentes del Gobierno y de la Generalitat, Pedro Sánchez, y Juanfran Pérez Llorca, respectivamente y la los dirigentes de Ford Europa y Geely.El acuerdo garantiza el futuro de la factoría, que ahora produce solo un vehículo, el Kuga, con esos cinco nuevos modelos, híbridos y eléctricos. La fábrica de Almussafes tiene capacidad para ensamblar 500.000 coches al año y ahora no llega ni a 90.000. La actual plantilla, que está formada por 4.200 trabajadores, deberá experimentar un importante aumento, según reconocieron Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, y Victor Yang, vicepresidente ejecutivo de Geely. Con esta alianza, China, gran potencia actual del motor global, aumenta la apuesta por España como su gran polo de producción de coches para Europa, puesto que, además de Geely con Ford en Valencia, Chery ya produce en Barcelona, mientras que SAIC Motor (dueña de MG) lo hará en Ferrol. China también pretende producir en Europa para salvar los aranceles de la UE.A su vez, el mayor fabricante de baterías del mundo, la china CATL, está levantando una gigafactoría en Zaragoza, que alimentará la producción de eléctricos del grupo Stellantis (Peugeot, Opel o Citroën), un consorcio que también producirá modelos de la marca china Leapmotor en su factoría de Madrid.Precisamente, el secretario de Transportes ha advertido a Ford del uso que hace de la tecnología con licencia del fabricante chino de baterías CATL en su planta en Marshall (Michigan).