La moda ha sucumbido al “efecto de la zapatilla roja”. Y no se trata solo de una tendencia, que también, sino de una especie de proyección personal. Según la sociología del lujo, en entornos gobernados por la rigidez del código de estilo, los que se atreven a saltarse la etiqueta cambian su imagen de inmediato: un calzado inesperado, según esta fascinante teoría, te convierte ante los demás en alguien con la suficiente autonomía, poder o capital social como para permitirte el lujo de no tener la necesidad de encajar. ¿Será por eso que las zapatillas rojas están por todas partes?Según un análisis de JD Sports, las búsquedas de zapatillas rojas han aumentado un 323% en España durante el último mes, muy por encima de colores asociados al otoño, como el marrón, que avanza a un ritmo del 69% o el discreto 32% que registran las zapatillas negras. Para la estilista Stella Greenspan, como apuntaba en el New Yorker, su magnetismo recae en su ambivalencia: “un zapato rojo puede ser tanto una declaración seria como un toque divertido”. El street style podría añadir una tercera virtud, la de que todo le sienta bien.Las celebrities llevan meses poniéndolo en práctica. Emily Ratajkowski ha exprimido hasta el infinito las posibilidades de sus Puma Speedcat, convirtiéndolas en aliado perfecto tanto para rebajar la seriedad de una americana como de sacudirle la hiperfeminidad a un vestido lencero. Mucho más amplia es la colección carmesí de Gigi Hadid, que avanza de las Adidas Gazelle a la Reebok Classic, mientras que su hermana, Bella Hadid recurre a las Adidas SL 72 para romper la monotonía de los vaqueros. Modelos muy diferentes entre sí, de los que podemos extraer una misma conclusión: cuando el rojo se encuentra con una silueta retro, añade ese toque vintage y nostálgico capaz de fulminar cualquier brecha generacional.La pasarela también ha tomado nota, tiñiendo en el color de la pasión, modelos nuevos con vocación de archivo. Proenza Schouler hizo de las Soft Track, un híbrido entre las zapatillas de Fórmula 1 de los 2000 y la flexibilidad de unas bailarinas, una de las zapatillas más codiciadas de la marca. Lo mismo ocurrió con la propuesta de Dries Van Noten: sus zapatillas de perfil bajo, en satén cereza y cuero brillante, no pasaron desapercibidas en una colección donde todo parecía diseñado para llamar la atención. Quizás como mejor se llevan, como apuntan desde JD, es concediéndoles todo el protagonismo. Está claro que hablan por sí solas.Nike LD-1000, un icono running recuperadoDiseñadas en los 70 para correr largas distancias, de ahí sus siglas y su talón acampanado, Nike recuperó su modelo LD-1000 tras su colaboración con Stüssy en 2024 y pronto se convirtieron en una alternativa a las Cortez, gracias a una llamativa suela gofre y una malla transpirable teñida de colores vivos y combinaciones imposibles.Con raíces marciales, Adidas Taekwondo MeiDel tatami al asfalto: a pesar de crearse como una zapatilla de artes marciales de perfil bajo, la silueta diferente de este modelo de Adidas ha acabado obsesionando a las expertas de moda. Un diseño que elimina los cordones a favor de una estructura limpia, sobria y comodísima. Las más imitadas, Miu Miu x New Balance 530 SLSon las culpables de que ahora necesitemos más de un cordón para anudarnos las zapatillas. Miu Miu y New Balance volvieron a aunar fuerzar este verano para relazar sus deseadas 530SL, un diseño que rebaja su espíritu senderista, con una suela ultraplana y un magnético color cereza. Speedcat OG JR Unisex, el ‘best seller’ de PumaLas zapatillas que saltaron de los boxes de la Fórmula 1 para conquistar en tiempo récord a los adolescentes de los 2000, protagonizan un nuevo revival debido a la fiebre por las siluetas hiperplanas y la estética, parafraseando a Rosalía, “racineta”. Con un perfil aerodinámico de colores enérgicos, se ha convertido en la favorita del street style para rebajar la cursilería de los vestidos lenceros.Las bailarinas atléticas de GanniLas dos obsesiones de la temporada, el balletcore y las sneakers satianadas, colisionan en estas zapatillas acordonadas de punta cuadrada. Un híbrido, con la personalidad punky de la firma danesa, para sumarse a la tendencia sin parecer recién salida de una función escolar.En el tono óxido de la temporada, las Salomon XT-Whisper Las XT-Whisper, una de las zapatillas de trail de Salomon que han saltado la veda de la montaña para instalarse en el asfalto, se tiñen esta temporada de arabian spice, un color inspirado en las especias árabes, entre el rojo y el óxido, que aporta cierta calidez otoñal a su silueta técnica.La 13 06 de BIMBA Y LOLA, el culmen de la flexibilidadConfeccionada en serraje y nailon, lo llamativo de la sneaker de la firma gallega es su talón elástico. El modelo 13 06 se deshace de las siluetas formadas y las lengüetas tradicionales a favor de un calzado blando que se ajusta al pie como un guanteOnitsuka Tiger Mexico 66SD, glamour olímpicoLa firma japonesa le ha sacado brillo a su zapatilla olímpica. Un trabajo de minuciosidad artesanal, a base de cuero y láminas metálicas, que eleva su reconocible perfil a la categoría de joya urbana. En clave bicolor, las Ballet Runner 2.0 de LoeweLa inesperada combinación de rojo y burdeos de las Ballet Runner 2.0., uno de los últimos iconos de Jonathan Anderson para Loewe, pone en jaque las reglas no escritas del color. ¿Atrevido? Sí. ¿Funciona? También. La contundente cuña Beckett de Isabel MarantEl icono de Isabel Marant es el “nunca digas nunca” de las zapatillas. Regresa cada cierto tiempo, arropada por la peligrosa nostalgia, en su factura original: la cuña interior, los cierres de velcro, la mezcla de piel y ante, y un buen baño de color para que resulte todavía más difícil ignorarla.
El efecto de las zapatillas rojas, el calzado que sustituirá a todo lo demás este otoño
Con búsquedas que han aumentado exponencialmente, las zapatillas carmesí viven su particular ‘boom’, con siluetas que mezclan nostalgia, actitud y color








