Se acabaron las normas: Bobo Choses celebra el juego y el color en ‘Tic-Tac-Toe’, una colección que rompe con la neutralidad para enseñarnos cómo transformar cada prenda en un lienzo personal

Más es más. Parece que la moda ha decidido despertar (por fin) de la austeridad y el silencio para teñir esta temporada de colores vibrantes, estampados originales y mezclas que irradian personalidad. Una revolución estilística que lleva gestándose desde hace algún tiempo. Tan solo hay que recordar a Portia, aquella desencantada asistente a la que Haley Lu Richardson daba vida en The White Lotus, cuyo caos estético y un tanto man repeller se convirtió en uno de los estilos más reseñados y admirados de la segunda temporada. O en el ascenso de las portuguese girls, que han hecho escuela (y tendencia viral) de su maestría para empastar estilos y texturas inesperadas. El maximalismo se abre camino: tras el reinado del básico, tanto la pasarela como firmas de autor como Bobo Choses reivindican el lado más expresivo de la moda.

Con más de 10 años de trayectoria desde sus primeros diseños de moda de mujer, la marca española es reconocida por la comodidad de sus patrones, los tejidos naturales o sostenibles y una propuesta colorida y desenfadada. En esta nueva colección, la firma ha trazado un decálogo para practicar el layering de todo este universo, desde esenciales únicos a estampados atrevidos. Partiendo de la imagen de un día de lluvia y juegos de mesa, donde la meteorología se nos impone a base de capas y creatividad; Tic-Tac-Toe sugiere que convirtamos el acto de vestir en un juego, donde las reglas las dicta, únicamente, nuestra imaginación.