Desde hace meses, el ‘street style’ defiende a capa y espada una gama mucho más oscura en el calzado deportivo para el día a día

La zapatilla blanca ha muerto. Tras décadas de impoluta dictadura que vivimos a ras del suelo (con excepciones como el gris normcore que impuso la 990 de New Balance, o las suelas en tecnicolor de la XT-6 de Salomon) se vienen tiempos de oscuridad. En concreto, una gama parda de colores que van desde el camel al chocolate, mocca o tabaco encapotarán nuestros pasos en los próximos meses.

Diferentes maneras de abordar esta paleta tan del otoño pero con dos premisas que cumplir a rajatabla. Hablamos de una horma retro, inspirada en el pasado de deportes como el tenis, atletismo o el baloncesto, y con una alta presencia de retales de ante y piel en el exterior.

El furor por la zapatilla vintage en colores llamativos que desató el revival de la Adidas Samba hace un par de años se refuerza esta temporada en tonos propios de estación. Un fenómeno que ya presagió Miu Miu en el pasado con la colaboración junto a New Balance, la 530 SL.

Esta zapatilla viral, reconocible por unos cordones en varios colores y las insercciones de ante marrón en el empeine agota sus existencias con cada nuevo lanzamiento, a pesar de su precio (950 euros). Sin duda, la gran culpable de que las suelas deportivas en color pardo arrasen entre las que más saben de estilismo a pie de calle.