Actualizado Mi�rcoles,
septiembre
10:42La avalancha migratoria en Ceuta monopoliza, con salpicadas excepciones, el comienzo de las sesiones parlamentarias. La oposici�n mete el dedo en la llaga y el Gobierno trata de defenderse esparciendo culpas. A la espera de la publicaci�n, anunciada por el presidente, de los informes de inteligencia remitidos al Ejecutivo en los d�as previos y durante el asalto a la frontera, en el Congreso se recrudece la batalla pol�tica. La crisis en la ciudad aut�noma alienta adem�s la sensaci�n de que la legislatura no tiene ya salida y viene a sumarse al malestar que provoca el conflicto respecto a la llamada ley de nietos, la publicaci�n de listas de periodistas se�alando su ideolog�a, la falta de Presupuestos, el informe PISA, los pactos sellados por el Gobierno con distintas fuerzas parlamentarias y que a�n no se han cumplido y tambi�n las encuestas que cada vez son m�s favorables a una alianza PP-Vox.En este clima tenso de las formaciones parlamentarias, han destacado dos detalles: el lapsus del presidente se�alando las elecciones en 2026 para inmediatamente rectificar y situarlas en 2027 y, a continuaci�n, su afirmaci�n de que "la alternancia en el poder provocar�a una involuci�n de la democracia".Feij�o ha arremetido recordando los p�simos resultados del informe educativo y, al mismo tiempo, la vuelta al cole de los ni�os en Ceuta "con gas pimienta en las mochilas". El popular ha acusado al presidente de "no estar pendiente de los problemas de los ciudadanos sino s�lo de manipular el censo electoral, de los problemas judiciales de su partido y de las declaraciones en los juzgados de los socialistas" que pueden se�alarle directamente. El l�der del PP ha mezclado todos los asuntos pol�micos que est�n sobre la mesa y ha preguntado al presidente qu� har�a si de nuevo vuelven a entrar 80.000 personas en Ceuta.S�nchez ha reconocido la "extraordinaria preocupaci�n" que le provoca el resultado del informe PISA pero se ha defendido echando mano del aumento de la inversi�n que ha acordado el Gobierno y ha culpado a las CCAA de no aprovechar ese dinero para impulsar la educaci�n de los ni�os. El presidente ha aprovechado, adem�s, para exigir que los proyectos de ley del Gobierno que proponen el descenso de ratio de alumnos por aula y la prohibici�n de acceso de los menores a las redes sean aprobadas por el PP.Feij�o ha replicado asegurando que S�nchez ha desprotegido al pa�s y le ha instado a poner fecha y batirse en las urnas. "Los ciudadanos se lo har�n pagar", ha asegurado. El presidente ha recalcado que habr� elecciones "en 2026", e inmediatamente se ha corregido para hablar de 2027. Adem�s, ha acusado a la derecha y a la ultraderecha de tratar "de cercenar, de robar" el voto a los exiliados, y ha vaticinado: "Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar".Gabriel Rufi�n, portavoz de ERC, ha puesto en duda con su pregunta la capacidad de S�nchez para afrontar lo que queda de legislatura, pero el presidente se ha zafado pidiendo de nuevo apoyo a las leyes educativas que est�n en el Congreso. Rufi�n ha insistido en que los n�meros en apoyo del Ejecutivo "no salen". Y ha recordado que si ganan, como se�alan las encuestas, el PP y Vox, ambos partidos "se caragar�n la representaci�n pol�tica" de nacionalistas e independentistas, sobre todo si llegan a 210 diputados, suficientes para promover reformas constitucionales que no requieren de procedimientos agravados.El presidente, alentado por el discurso de Rufi�n, ha dicho compartir el diagn�stico asegurando que en este caso "la alternancia pol�tica s�lo abrir�a la puerta a una involuci�n democr�tica". "Lo que tenemos que hacer", ha dicho, "es camino al andar".S�nchez: "Yo ser� un perro, pero no tengo amo"Santiago Abascal ha dado por hecho que S�nchez est� "chantajeado" por Marruecos e incluso ha asegurado que estar�a dispuesto a entregar a Rabat Ceuta, Melilla y las islas Canarias. Tambi�n �l ha hecho menci�n a los p�simos resultados del informe PISA y se ha preguntado cu�ntos diputados de Marruecos hay sentados en la C�mara. S�nchez le ha replicado acus�ndole de xen�fobo y ha recalcado que su Gobierno no tiene nada que ocultar, que defiende sin matices la espa�olidad de Ceuta y Melilla y que no est� sometido al chantaje de nadie.S�nchez ha lamentado los "insultos" que ha recibido por parte de Abascal, como "aut�crata" o "dictador". "Incluso me llaman perro", ha continuado. "S�, s�, me llaman perro. Mire, le digo una cosa, se�or Abascal, a diferencia de usted, yo ser� un perro, pero no tengo amo", ha rematado.













