0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa capacidad de contemporizar de Pedro Sánchez con Marruecos se está agotando en la crisis de Ceuta. Como contraposición, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal están desbocados en sus ataques al Gobierno, mientras los socios del Ejecutivo se desmarcan de los socialistas, no sea que pierdan un voto por el camino. Pero no es menos cierto que el Gobierno está haciendo lo mismo que la Comisión Europea. Igual que Sánchez, Ursula von der Leyen le pone sordina a sus palabras porque considera a Marruecos un socio estratégico imprescindible en la lucha contra la migración ilegal. ReutersEn política, a menudo, se intenta ganar tiempo, calmar los ánimos o retrasar una decisión para no crear un problema mayor o de más difícil resolución. Pero hay crisis que se desbordan cuando entran en ebullición, sobre todo cuando desde el poder se duda sobre cómo actuar y cuando desde la oposición se piensa que “cuanto peor, mejor”, como es el caso, porque perciben que eso puede ser la puntilla para Sánchez.En la crisis de Ceuta, la UE ha contemporizado con Marruecos igual que ha hecho el Gobierno Contemporizar es una palabra que no está de moda en política. Pero la verdad es que resulta difícil escapar de ella, y sobre todo de su significado, en momentos en que la realidad aprieta. Manuel Azaña, que era un liberal, sensato y culto, asumió la jefatura del Gobierno republicano en los convulsos días de febrero de 1936, tras la victoria del Frente Popular. Tuvo que pasar muchas horas reunido con políticos radicales, sindicalistas sobrexcitados y militares quejosos, a los que despreciaba intelectual o moralmente. Así se entiende que escribiera en sus Memorias políticas y de guerra: “En otras circunstancias, los habría tirado por las escaleras, pero era conveniente contemporizar”.En la política española, se contemporiza poco. Abascal es posible que desconozca su significado, a tenor de sus calificativos de “traidor” al presidente y de su voluntad de sumar sus escaños al PP para activar el artículo 102 de la Constitución a fin de juzgar a Sánchez por traición ante el Tribunal Supremo, aunque parezca una broma. También sostenía Azaña que la política española era víctima de “la tabarra parlamentaria”, al tener que soportar discursos interminables llenos de demagogia y de escasa catadura moral. Y aquí seguimos.
La tabarra parlamentaria, por Màrius Carol
La capacidad de contemporizar de Pedro Sánchez con Marruecos se está agotando en la crisis de Ceuta. Como contraposición, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal están desbocados en sus ataques al Gobierno, mientras los socios del Ejecutivo se desmarcan de los socialistas, no...











