Actualizado a las 02:54h.
Alberto Núñez Feijóo lo llamó «crisis de Estado de libro» desde la tribuna del Congreso. La comparecencia de Pedro Sánchez en sede parlamentaria, 36 días después de la invasión en Ceuta, ha convencido al PP de que el presidente afronta el capítulo más oscuro ... y de mayor dimensión política de la legislatura. En las filas populares se consolida la tesis de que el Gobierno no tiene la menor idea de cómo hacerle frente y que podría darle la puntilla final a Pedro Sánchez. El presidente insistió en exculpar a Marruecos como autor de la avalancha de finales de julio, aunque introdujo algunos matices si se confirmara que Rabat tuvo algo que ver e insistió en que ningún informe predijo el alcance de lo que ocurrió. Ni los informes policiales, ni las llamadas de auxilio de la ciudad autónoma los días previos, ni las imágenes que muestran a agentes marroquíes consintiendo o ayudando al avance de inmigrantes sirven para Sánchez. Y en el núcleo duro popular insisten: «Ha consolidado sus mentiras y el miedo que tiene a Rabat».
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