0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Gobierno británico, en una escalada de sus críticas a Israel tras la llegada de Andy Burnham al poder, ha calificado de “limpieza étnica” la conducta de los “colonos terroristas” en Cisjordania, y ha acusado a Tel Aviv de hacer la vista gorda a su comportamiento. El Reino Unido, España y otros diez países anunciaron ayer sanciones a las importaciones de productos procedentes de ese territorio.Tel Aviv respondió con furia y anunció represalias contra Londres que incluyen el cierre del consulado británico en Jerusalén y la prohibición de que once diputados de la Cámara de los Comunes (entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn) visiten el país. Las relaciones entre las dos capitales se encuentran en el punto más bajo en mucho tiempo.El Reino Unido, España y otros diez países imponen sanciones a las importaciones de productos israelíesLa crisis diplomática coincide con la publicación por el diario israelí Haaretz de una información según la cual Beniamin Netanyahu fue informado diez días antes y personalmente por el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed, de que Hamas se disponía a perpetrar los atentados del 7 de octubre del 2023, en los que fueron salvajemente asesinados unos 1.200 israelíes, y otros 251 tomados rehenes, y le advirtió de las implicaciones de un operativo de esa naturaleza del grupo terrorista para los acuerdos de Abraham (acercamiento entre Israel y varios países musulmanes de la región). La oficina del primer ministro israelí ha negado que la explosiva noticia sea cierta.Las sanciones de los doce países (España, Reino Unido, Francia, Canadá, Finlandia, Suecia, Polonia, Portugal, Noruega, Dinamarca, Islandia e Irlanda) son respuesta al incremento de los asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania y a la violencia de los colonos contra los residentes palestinos (más de un millar han sido asesinados desde el 2023, según organizaciones internacionales, y los ataques han aumentado en los últimos doce meses). Tel Aviv ha publicitado hace poco la construcción de 1.200 viviendas adicionales, dentro de su plan para aislar Jerusalén Oriental del resto del territorio.El anuncio en el Parlamento de las sanciones y la acusación de limpieza étnica por parte de los colonos fue realizada por el ministro de Asuntos Exteriores británico Ed Miliband, un judío ateo cuyos padres escaparon del genocidio desde Bruselas y Polonia, y a quien es muy difícil acusar de antisemita. La actitud del Gobierno de Andy Burnham contrasta con la mucho más contemplativa de su predecesor Keir Starmer, que llegó a justificar el derecho de Israel a privar de agua y electricidad a Gaza tras los atentados de Hamas (aunque luego se arrepintió).“Las acciones de las autoridades israelíes en Cisjordania, con su apoyo tácito a los colonos terroristas, están minando una solución al conflicto basada en la idea de los dos estados”, señalaba un comunicado, que al mismo tiempo denunciaba el reciente incremento de la violencia contra la población palestina de Cisjordania y el aumento de los asentamientos ilegales, como parte de una estrategia expansionista dirigida a extender la soberanía de una manera permanente. Miliband dijo en los Comunes que no cree que los consumidores británicos quieran que haya productos de ese territorio en sus tiendas y supermercados, y que Londres aplicará todo el peso de la ley contra las empresas o particulares que promocionen en esa región disputada la construcción, financiación o prestación de servicios de cualquier tipo.Abogado y periodista. Corresponsal de 'La Vanguardia' en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.