Reino Unido prohibirá la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania, según anunció ante el Parlamento el ministro británico de Relaciones Exteriores, Ed Miliband.
El funcionario laborista subrayó que la medida no está dirigida contra el pueblo israelí, sino contra las políticas de su gobierno, y reiteró el compromiso de Londres con la solución de dos estados.
Miliband afirmó además que su administración considera que se está produciendo una “limpieza étnica” de palestinos en algunas zonas de Cisjordania, perpetrada por lo que calificó como “colonos terroristas”, y acusó al gobierno israelí de hacer la vista gorda ante esa situación.
Alegó que “algunos de los miembros del gobierno han realizado declaraciones y tomado medidas para apoyar el desplazamiento forzoso de palestinos”.
“La postura oficial del gobierno británico es que la ocupación es ilegal, debido al afianzamiento del control israelí, su intención de extender la soberanía de forma permanente y su agenda expansionista a través de asentamientos ilegales”, señaló.











