A diferencia del deteriorado circuito de València, el de Montmeló (Barcelona) luce en perfecto estado. La instalación catalana que acoge el gran premio de Fórmula 1 tampoco tiene los problemas de ruido que han soliviantado a los vecinos de Madrid. Los tres certámenes sí tienen en común, como tantos macroeventos deportivos, la inyección de dinero público como parte esencial para su celebración y funcionamiento.

El circuito catalán ha sumado este verano un nuevo capítulo en el reverso del glamour atribuido a las carreras automovilísticas: la Fiscalía ha abierto una investigación al que fuera secretario general de la conselleria de Empresa en el Govern de ERC entre 2021 y 2024, Oriol Sagrera, por su puerta giratoria en el circuito.

En virtud de su cargo público, Sagrera era consejero delegado de Circuits de Catalunya S.L., la empresa pública propietaria de la infraestructura. Apenas tres semanas después de dejar la conselleria, fue nombrado consejero delegado de Fira Circuit, la sociedad privada a la que la Generalitat, cuando Sagrera era el número dos del departamento de Empresa, concedió la gestión del circuito.

Tal y como adelantó El Periódico y ha confirmado elDiario.es, la Fiscalía de Barcelona ha abierto diligencias de investigación sobre la puerta giratoria de Sagrera tras recibir el expediente incoado en la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC).