La industria automotriz europea atraviesa una etapa de fuerte presión por el aumento de los costos, las regulaciones ambientales, los aranceles y el avance de los fabricantes chinos. El anuncio de una reestructuración en Jaguar, con miles de puestos de trabajo en riesgo, volvió a exponer las dificultades que enfrenta uno de los sectores industriales históricos del continente. En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, Marcelo Justo, corresponsal de Reino Unido, señaló que la situación de Jaguar está vinculada tanto con la crisis global como con los aranceles de Donald Trump. A partir de allí, el debate incorporó la pérdida de competitividad europea, la expansión de China y el impacto que estas transformaciones tienen también sobre mercados como Brasil y Argentina. Jaguar reestructura su negocio y pone el foco en el empleo Marcelo Justo explicó que Jaguar anunció un plan de ahorro y reestructuración en un contexto marcado por la crisis global de la industria automotriz y el impacto de los aranceles estadounidenses. La marca pertenece al grupo indio Tata y cuenta con unos 44.000 trabajadores, de los cuales alrededor de 34.000 están en el Reino Unido.

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