0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl timo del tocomocho, el de la estampita, el del retrovisor, el del hijo en apuros, el trilero de la bolita, el pinchazo en la autopista, el falso revisor del gas… y hasta un Brad Pitt prometiendo amor eterno. No es una novedad: el chorizo se reinventa. Lo hace constantemente, empujado por la difusión del engaño en cuestión, que hace que hoy cualquiera levante una ceja, incrédulo, al ver cómo un transeúnte cae en la trampa de tratar de adivinar dónde está la dichosa bolita. Pero cuando la picaresca tira de tecnología, la historia se complica.Un hostelero de Galicia ha denunciado a través de la cuenta de X @SoyCamarero cómo dos comensales se negaron a pagar la cuenta al asegurar que había bichos en la comida. El denunciante, que pide mantenerse en el anonimato, relata que una pareja de británicos pidió un buen vino y varios platos para compartir, entre ellos mariscos y carnes. En el último plato, mostraron al camarero un vídeo en el que se apreciaban “bichitos negros correteando por el mantel por donde está el logo y el nombre del restaurante” y se negaron a pagar la cena. Pidió que le enviaran el vídeo para verlo con detalle, pero se negaron en rotundo. “En la mesa ni en el plato se ven los bichitos por ningún lado. El vídeo está hecho con IA”, sentenció.Los estafadores simularon que había bichos en la comida para no pagar la cuentaSANER GULSOKEN / iStockCuando el responsable del restaurante insistió en que tenían que pagar la cuenta, los clientes le chantajearon con difundir las imágenes en las redes sociales. La respuesta del hostelero fue amenazarles con llamar a la policía, tras lo que acabaron pagando y yéndose del local. “Me parece que esto se va a poner de moda. Utilizar la IA para chantajear a un restaurante para comer gratis”, advierte el afectado.Comer, o unas vacaciones por la cara. En verano del 2025, los Mossos informaron que dos turistas intentaron estafar más de 4.000 euros a un hotel de Cambrils donde se habían hospedado. A la hora de pagar, enseñaron la captura de pantalla de una transferencia que había sido manipulada con inteligencia artificial. El dinero nunca llegó y ambos acabaron detenidos.Los delincuentes también echan mano de la IA para crear deepfakes, vídeos o audios falsos que imitan a personas famosas para engañar a sus víctimas, o incluso para inventarse historias que ablanden el corazón y lograr así hacer caja. En Brasil, un periodista denunció la difusión de un vídeo manipulado para estafar a miles de fieles católicos. Postrado en una silla de ruedas y sin las dos piernas, un joven sacerdote relata su dura experiencia: “Un accidente de camino a la iglesia cambió mi vida para siempre”. El padre Mateus, de 38 años, que habla de forma pausada y gesticula sus manos con suavidad, apela a la generosidad de los feligreses para que le ayuden. Hasta muestra una foto de cuando le amputaron las piernas. “Mi mayor sueño es conseguir unas prótesis para volver a caminar hacia el altar, pero cuestan mucho y nuestra parroquia es humilde”, explica. No hace falta ser un experto en la materia para sospechar que el padre Mateus ni es padre ni se llama Mateus. Y aun así, el vídeo acumula casi un millón de visualizaciones y más de 26.000 me gusta.Inverosímil sería también creer que Brad Pitt superó lo de Angelina Jolie para buscar el amor entre sus seguidoras. “Solo se necesita un segundo de su voz o de su imagen para suplantar una identidad”, advierten desde la Agencia de Ciberseguretat de Catalunya. Algunos recordarán la estafa amorosa del falso Pitt. Una mujer de Granada denunció un engaño por el que había llegado a desembolsar hasta 170.000 euros en el contexto de una supuesta relación con el mismísimo actor. Los mismos cibercelincuentes engañaron a otra vecina de Vizcaya que perdió 150.000 euros. El titular parece un chiste, pero detrás de estas estafas había una gran organización que estudiaba al detalle a sus víctimas. Buscaban mujeres vulnerables, con carencias afectivas y en estado depresivo. La imagen incorporada a la denuncia de una vecina de Granada víctima de una estafa de al menos 170.000 euros por parte de una persona que se hizo pasar por Brad Pitt EFEEstafados por amorEn Catalunya, la última modalidad detectada por Ciberseguretat es captar a víctimas a través de aplicaciones de citas para ofrecer falsas inversiones en criptomonedas. Empiezan por Tinder (o plataformas similares), trasladan el diálogo a WhatsApp y trabajan un vínculo sentimental mediante conversaciones íntimas durante un tiempo. El engaño empieza con pequeñas inversiones que buscan demostrar una rentabilidad en las operaciones y ganar aún más confianza, y culmina con un gran golpe tras el que desaparecen. Las víctimas, en muchas ocasiones, no denuncian por vergüenza.Entre tanta picaresca, todas las recomendaciones de policías y organismos apuntan en la misma dirección: desconfiar. “Protégete, desconfía de mensajes demasiado llamativos y, si te piden actuar con urgencia, piensa antes de tomar una decisión y revisa la privacidad de tus cuentas”, aconsejan. De manera que ni fiar la cuenta, ni dar siempre la razón al cliente, ni creerse historias inverosímiles. Porque si no ve los bichos, es que no están; si el dinero no está en la cuenta, es que no ha llegado; y, sin duda, Brad Pitt puede quererle, pero no necesita sus ahorros.Redactora en La Vanguardia desde el 2015, Miriam Elies (Barcelona, 1990) es graduada en Periodismo por la Universitat de Vic. Ha colaborado en el blog Uvica’t, en el espacio Sense Boira de la edición digital de El 9 Nou y en Ràdio Sant Feliu. En la actualidad, es portadista de la edición digital del diario.
Bichos con IA para cenar gratis, por Miriam Elies
El timo del tocomocho, el de la estampita, el del retrovisor, el del hijo en apuros, el trilero de la bolita, el pinchazo en la autopista, el falso revisor del gas… y hasta un Brad Pitt prometiendo amor eterno. No es una novedad: el chorizo se reinventa. Lo hace constantemente,...










