Como cada vez es más difícil separar lo real de lo virtual, quise creer que había una IA desequilibrada tras la última polémica del Xokas. Influencer, para quien tenga la suerte de no conocerle, cuyos hitos mediáticos han sido congelar basura para no tener que bajarla a diario y considerar “un crack” a un amigo que se mantenía sobrio para aprovecharse de “pibas colocadas”. Pero no era IA, ha pasado. Les ilustro. Después de que la actriz Ester Expósito dijese en el podcast de La Pija y la Quinqui que no quiere dialogar con nazis, el streamer, no sabemos si dándose por aludido, respondió que no merece la pena estar con alguien como ella por su “pensamiento político”. Que “es mejor estar con un seis”. Como si hubiese una posibilidad de que sucediese, cuando solo juntar sus nombres en la misma frase provoca que se ericen los vellos. Ya no digo nada de que les ponga número a las mujeres, pero me intriga qué cifra se pondría a sí mismo.📺Àgueda Micó, sobre las polémicas palabras del 'streamer' Xokas respecto a Ester Expósito: "Es un 10 pero no compensa, prefiero estar con un 6 pero que no esté adroctinada', esto lo dijo el Xokas, imagen de Burger King (...) Hay que llamar tonto de mierda a los tontos de mierda" pic.twitter.com/UPoyiDslwZ— EL PAÍS (@el_pais) July 14, 2026
El Xocas y el ejército de los hombres tristes
Quiero creer que esas personas que vemos a diario en pantallas soltando desvaríos, algunos muy peligrosos, lo hacen porque la alternativa es comer mierda, como nos recordó esta semana Marta Gómez Montero. Y antes que comerla, prefieren esparcirla









