Dice Gemini, la IA de Google, que debe ser listísima, a la vista de las impúdicas cantidades de energía que consumen sus bases de datos, que la famosa y estoica frase de “hacer de la necesidad virtud”, se utiliza “para describir la capacidad de adaptarse a la adversidad”. “En lugar de lamentarse” sigue el ectoplasma, “por las limitaciones o los obstáculos, la persona que aplica la frase transforma esa circunstancia desfavorable en un acto positivo o en una ventaja inesperada”. O sea, más o menos como las nobles artes –dicen sus practicantes- del judo, el jiu-jitsu o el aikido, en los que se emplea la fuerza y el impulso del oponente contra quien lo ejerce. Otra vez Gemini: “En lugar de oponer resistencia directa, el yudoka cede el paso, desequilibra al atacante y aprovecha esa inercia para derribarlo”. ¿Vislumbran por dónde quiere ir hoy el Ojo?
O sea, que si el rival enloquece, se vuelve tarumba y entra en esa situación ominosa de soltar espumarajos por la boca, lo mejor es dejarle ir. Que cuando el enemigo se equivoca, no le distraigas, frase gloriosa que unos adjudican a Sun-Tzu, otros a Maquiavelo y los de más allá a Napoleón Bonaparte, aunque la verdad es que es tan obvia que bien pudo decirla el panadero de la esquina. En cualquier caso, utilicemos a nuestro favor que por la boca muere el pez y pasa tú que a mí me da la risa. Núñez, las bajas, Ayuso los no nacidos y Argüello, los ladrones. Y ya puestos, Trump y sus mil y una patochadas. También sirve “del cerdo hasta el andar”.









