Madrid (EFE).- El Ministerio de Trabajo encara estos próximos meses la negociación para abordar una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2027 con el repunte de la inflación de fondo, un factor que anticipa más tensiones también en el ámbito de la negociación salarial entre empresas y sindicatos.
El Ministerio de Trabajo tiene claro que el incremento de 2027 deberá reflejar el encarecimiento del coste de la vida, con el último dato de inflación en el 4,3 %, y tras haber descartado una segunda subida del salario mínimo este año como pedían los sindicatos.
En la última rueda de prensa para valorar los datos de empleo de agosto, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, reconoció que ven «con preocupación» la perdida de poder adquisitivo que están sufriendo los trabajadores ante la escalada de la inflación.
Y es que esa pérdida afecta a todos: a los que menos cobran que se verían beneficiados de un alza del SMI, y al resto, cuyas subidas salariales se recogen en convenio.
Sobre el salario mínimo, Pérez Rey subrayó que Trabajo seguirá con la senda emprendida de subidas del salario mínimo.











