El Gobierno pretende volver a subir el salario m�nimo con fuerza en 2027, con el argumento de compensar el incremento de los precios. En realidad, la subida del SMI en Espa�a es ya un recurso habitual en los �ltimos a�os por el efecto inmediato que tiene en la mejora de los ingresos de los trabajadores peor pagados. Un efecto positivo aparente, que act�a como un espejismo, f�cil de vender como un logro de cara a una cita electoral, cuando no se perciben los efectos adversos. La medida s�lo tiene verdadero sentido cuando la econom�a crece, la inflaci�n est� controlada y la productividad no se resiente. Antes de impulsarla es necesario evaluar los efectos que tiene territorialmente, sobre el empleo en los j�venes, en los trabajadores de menor cualificaci�n, en un tejido productivo formado principalmente por pymes y en los mismos precios. Lamentablemente, en los �ltimos a�os en Espa�a ese an�lisis se ha obviado en aras de un inter�s cosm�tico. El Banco de Espa�a ha advertido reiteradamente que cada punto porcentual de subida del salario m�nimo, si no se tienen en cuenta todos los elementos, puede tener efectos secundarios en la econom�a y en el propio mercado laboral. As�, se da la paradoja de que mientras el salario m�nimo ha crecido en Espa�a m�s de un 60% en los �ltimos ocho a�os, en este mismo periodo los salarios reales de los trabajadores apenas han aumentado entre el 1% y el 3%. La nueva subida del salario m�nimo es m�s un se�uelo que otra cosa. Espa�a sigue en el pelot�n de cola de la OCDE en crecimiento de los salarios reales por sus problemas a la hora de mejorar la competitividad.
El se�uelo de la subida del salario m�nimo
El Gobierno pretende volver a subir el salario m�nimo con fuerza en 2027, con el argumento de compensar el incremento de los precios. En realidad, la subida del SMI en Espa�a es...








