Godot ha llegadoLa competencia entre Estados Unidos y China definirá el nuevo orden mundial del siglo XXI.
Durante las últimas décadas el orden internacional se organizó en torno a un centro de gravedad que ha sido Estados Unidos tanto en lo económico, tecnológico y militar. Hoy dicho centro está siendo retado por China que dejó de ser “la maquila del mundo” para convertirse en un actor que disputa la primacía comercial, tecnológica y militar que Estados Unidos daba por garantizada. Lo que presenciamos no es un conflicto pasajero, sino una competencia estructural de carácter geopolítico que que definirá el nuevo orden internacional.
La dimensión económica es la más visible. China se ha convertido en el principal socio comercial de decenas de países en desarrollo, especialmente a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Washington, por su parte, ha respondido con aranceles, controles a la exportación de semiconductores y una política industrial para revitalizar su manufactura interna. El resultado es una economía mundial cada vez más fragmentada, donde el concepto de desacoplamiento (cuando el crecimiento económico de un país se separa o “desaclopa” de la crisis de otro mercado global) dejó de ser una hipótesis académica para convertirse en una política de Estado. El caso latinoamericano es el más notorio puesto que en los últimos años China se ha convertido en el principal socio comercial de la mayoría de países de Sudamérica.








