Rincón de PetulLa mayoría no somos expertos en compras públicas y por eso necesitamos claridad.

¿Es este un Gobierno más íntegro que los anteriores? Uno quisiera responder sobradamente que sí, al recordar aquellos descarados aparatos de saqueo que provocan que las comparaciones dejen bien parado casi a cualquiera. Hasta ahora, los ataques que señalaban a este como un gobierno corrupto los he tomado por donde vienen; es decir, de una oposición voraz que busca retomar su sistema para la rapiña. Pero cabe señalar que sí ha provocado frustración la falla constante de quienes hoy ocupan puestos públicos y no muestran deseo o habilidad para escuchar, explicar y conservar el capital político que los eligió. Es una queja que acompaña a Arévalo y su equipo desde antes incluso de asumir el poder y que parece crecer, con un tono al que ahora le escucho hostilidad.

Me pongo en el lugar de un funcionario honesto, respondiendo la crítica banal de un opositor cínico. Ha de ser desgastante, lo concedo. Pero ese desgaste no elimina dos particularidades de la comunicación política: no toda crítica proviene de quien tiene interés en destruir al Gobierno. Y las respuestas no las escucha solo quien realizó la crítica o planteó la pregunta. Las escuchamos quienes prestamos atención al quehacer público. Temo que en la ira, el Gobierno olvida que además de sus adversarios, también responde a quienes conforman (o conformaron) su capital político. En ese descuido, hasta el tono puede provocar que algo trivial crezca innecesariamente.