En 2017, bajo el eslogan Make your mark (�Deja tu huella�), una campa�a de Missguided recorri� el mundo como una sacudida el�ctrica. En las nueve modelos de la cadena brit�nica de fast-fashion hab�a celulitis, estr�as, michelines... Lo habitual de los cuerpos que nunca se hab�a mostrado ni en la publicidad ni en la moda. Al mismo tiempo, Michael Kors sub�a por primera vez a desfilar con su colecci�n de invierno a una modelo alejada de la habitual delgadez, Ashley Graham, y Glossier, la compa��a de belleza que volv�a locas a las estadounidenses, usaba a Paloma Elsesser, completamente desnuda, cubriend�se el pecho con un brazo pasando por encima de un michel�n, para su campa�a BodyHero. El canon de belleza empezaba a resquebrajarse y amenazaba con romperse en mil pedazos. Modelos, actrices e influencers clamaban sin descanso por el body positive y el body neutrality. La dictadura de los cuerpos perfectos hab�a ca�do.O no.Para saber m�sNo ha pasado ni una d�cada de aquellas im�genes y de ellas apenas queda un breve recuerdo conservado en hemerotecas. Del movimiento que las lanz� a duras penas resisten las brasas que algunos grupos de activistas hacen por mantener vivas. El Ozempic –y otros medicamentos GLP-1– avanza imparable sin mirar qu� deja a su paso. El algoritmo se alimenta de rutinas de belleza cada vez m�s imposibles y las devuelve a millones a quien quiere verlas y tambi�n a quien solo pasa por ah�. El heroin chic de los 90 est� de vuelta con unas exigencias m�s f�rreas. Las alfombras rojas, los perfiles de Instagram y los trends de TikTok vomitan la imagen de celebrities que van adelgazando de semana en semana. La extrema delgadez es la tendencia impuesta. Ha empezado una nueva era.�Si miramos en profundidad el mundo sigue siendo diverso, por muchas patra�as que nos vendan para modificar nuestros cuerpos. Aunque tomemos Ozempic, nos pinchemos y nos operemos, la diversidad est�, dice la psic�loga y sex�loga Elena Crespi. �Pero es cierto que hay una tendencia hacia que todos seamos clones, hacia seguir un patr�n muy id�ntico. Y eso est� afectando a la autoestima y a la autoexigencia, est� llevando a personas muy j�venes a estados de depresi�n. Si est�s a examen cada d�a, el nivel de presi�n no para de aumentar. Y eso afecta hasta las interacciones sociales y sexuales�, concluye la autora de Alimentar a la bestia. Presi�n est�tica y orden patriarcal.Los datos, al menos, as� lo dicen. Seg�n el estudio Autopercepci�n de la imagen de las mujeres en los nuevos entornos digitales del Instituto de las Mujeres, adscrito al Ministerio de Igualdad, el 56,7% de las mujeres entre 18 y 30 a�os siente presi�n para parecerse a las mujeres que aparecen en sus redes, el 55,6% considera que esas mujeres son delgadas y el 70% asegura recibir anuncios de operaciones est�ticas. El Anuario de Psicolog�a de la Universitat de Barcelona de 2025, con una muestra que ten�a 23 a�os de media, se�ala que quienes mayor preocupaci�n corporal mostraban se sent�an �peor� con cuentas que reflejaban cuerpos supuestamente perfectos y tend�an a �comparar m�s su cuerpo con el de otras personas�. El estudio Health Behaviour in School-aged Children, publicado por la Organizaci�n Mundial de la Salud tras entrevistar a ni�os de 11, 13 y 15 a�os de Europa, Asia Central y Canad�, arrojaba que el 30% de ellos se sent�a �demasiado gordo�. El 34% entre las chicas y el 24% entre los chicos, 10 puntos porcentuales de diferencia. Y la investigaci�n Body Weight Perceptions Among Youth mostraba que s�lo el 45% de los 21.000 j�venes encuestados percib�an que su cuerpo era similar al ideal. El 35% consideraba que su cuerpo era superior al que desear�a."Las redes sociales multiplican el efecto para bien y para mal. Son como la dinamita, te puede ayudar en algunas cosas, pero destruye muchas otras"Rosa Mar�a Ba�os, catedr�tica en la Universidad de ValenciaLa realidad no hace m�s que corroborar esos estudios. Serena Williams, Oprah Winfrey o Gracie McGraw –un caso relacionado a un trastono alimenticio– han reconocido el consumo de f�rmacos GLP-1 para adelgazar. Las celebrities que han experimentado en meses una notable bajada de peso, sin reconocer o negando el uso de estos medicamentos, van de Kim Kardashin a Nicole Kidman pasando por Charlize Theron, Alexa Demie, Rosal�a, Nathy Peluso, Demi Moore, Selena Gomez o Jenna Ortega. Este mismo verano, una foto de Georgina Rodr�guez en bikini levant� una oleada de comentarios diciendo que estaba gorda –ella misma ha reconocido que pesa unos 64 kilos–. Y, en el extremo opuesto, Ariana Grande anunci� en agosto que dar�a �un paso atr�s� en su exposici�n p�blica tras una campa�a de acoso por unas fotos donde se la ve�a demasiado delgada.�El problema del canon est�tico es que nunca nadie cree que se ha llegado a �l. La mayor�a de mujeres de mi entorno que yo considerar�a normativas y que entran dentro del canon corporal no creen que est�n dentro. Estoy segura de que Ariana Grande tampoco se siente dentro porque el problema es que ese canon nos educa en la insatisfacci�n, en adaptarnos continuamente a un modelo perfecto que no existe en la realidad y que nos mantiene en la b�squeda permanente de ser otra cosa, de tener otro cuerpo, de modificar el cuerpo que somos. Esa b�squeda infinita es el problema, genera insatisfacci�n y baja autoestima�, apunta la fil�sofa Magdalena Pi�eyro, fundadora de la plataforma Stop Gordofobia. Y sigue Jessica Alleva, profesora asociada de la Facultad de Psicolog�a y Neurociencia en la Universidad de Maastrich y experta en des�rdenes de alimentaci�n e imagen corporal: �Ni siquiera ese ideal de delgadez es suficiente ya en este momento, las cr�ticas sobre el cuerpo siguen estando y debemos dejarlo. Si no cumples con el canon, no te sientes suficientemente bien. Si lo haces, te critican. Siempre hay una negatividad alrededor. Me parece un debate cultural que t� puedes estar cada vez m�s delgada, pero nunca vas a tener el cuerpo perfecto. Parece que todo ir� mejor si perdemos peso o cambiamos nuestra apariencia f�sica, pero las investigaciones demuestran que no. Cambiar la apariencia del cuerpo no nos har� sentir mejor ni nos dar� una vida mejor�.De arriba a abajo: Ariana Grande, Nicole Kidman, Alexa Demie, Nathy Peluso y Jenna OrtegaEsa es la trampa del regreso de la delgadez extrema. Lo que se anuncia como el retorno del heroin chic, aquel movimiento de modelos delgad�simas y l�nguidas que convirti� en su icono absoluto a Kate Moss en los 90, no es tal. Han vuelto esos c�nones, s�, pero las exigencias se van ampliando. Ya no vale con entrar en una talla 32 y que los p�mulos est�n profundamente marcados. Ahora se impone la delgadez, pero tambi�n se exige que el cuerpo est� tonificado. Est� bien que el cuerpo femenino tenga curvas, pero tienen que estar en un sitio concreto. En mayo de este a�o, se hizo viral en las redes sociales un v�deo en el que una dise�adora de moda cos�a unas almohadillas en la faja de una novia para realzar sus gl�teos al tiempo que apretaba su cintura para darle la forma de reloj de arena –la que populariz� Kim Kardashian–. �Mientras el foco est� puesto en la apariencia y eso sea lo que importe, solo vamos a cambiar unos c�nones por otros. Hay una reacci�n continua a opinar sobre el cuerpo, sobre todo de las mujeres, que es un problema porque supone situar la apariencia como algo fundamental. Si est�s gorda, porque has engordado. Si est�s delgada, porque has adelgazado�, afirma Rosa Mar�a Ba�os, jefa de grupo del Centro de Investigaci�n Biom�dica en Red (Ciber) Obn y catedr�tica en la Universidad de Valencia.Y, ahora, la pregunta: �c�mo hemos llegado hasta aqu�? �C�mo lo que hace menos de una d�cada parec�a que conduc�a a la detonaci�n de las reglas corporales con movimientos como el body positive y el body neutrality ha desembocado en un regreso a�n m�s f�rreo de las reglas est�ticas? La respuesta f�cil ser�a culpar a la gran popularidad de Ozempic y otros medicamentos similares. Y, en parte, es cierto. Uno de los factores clave es la aparici�n de los f�rmacos GLP-1, pero hay m�s. El altavoz de las redes sociales para movimientos de aceptaci�n ha sido tambi�n su tumba. Instagram y TikTok son dos de las plataformas que m�s han favorecido el regreso de los viejos c�nones y las influencers han sido la correa de transmisi�n. �Es verdad que las redes pueden ser un espacio de protecci�n, aprendizaje y sororidad, pero el foco est� puesto en los cuerpos. Hay toda una industria que se est� haciendo rica a costa de nuestro sufrimiento, que ataca directamente a personas vulnerables. �se es el p�blico diana: la gente joven. Con los algoritmos hay un claro ganador que es el dinero, y est� dispuesto a destruir a quien se ponga en su camino�, destaca Elena Crespi."Los c�nones est�ticos son como la zanahoria que se cuelga delante del conejo. Corres y corres, pero nunca la vas a alcanzar"Magdalena Pi�eyro, fil�sofa y fundadora de 'Stop Gordofobia'El diagn�stico lo comparten otras expertas. Marika Tiggeman es profesora em�rita en la Universidad de Flinders en Australia y una investigadora de referencia en esta materia. Lo explica as�: �Las redes siempre han sido potentes transmisoras de todo. Contienen multitud de perspectivas y contenidos, solo var�a la proporci�n. Creo que las im�genes idealizadas siempre han superado con creces a las que promueven la aceptaci�n corporal. Para acceder a contenido que promueve la aceptaci�n corporal hay que estar muy atento, y eso no ocurre con el contenido que idealiza la apariencia�.Rosa Mar�a Ba�os incorpora el componente temporal. No es lo mismo tener acceso a esos referentes en dosis controladas que tenerlo en cualquier momento al alcance en una pantalla. �Antes, a esas modelos las ve�amos en momentos puntuales, en una revista o en un anuncio de la televisi�n; ahora estamos expuestos 24 horas. Las redes sociales multiplican el efecto para bien y para mal, son como la dinamita que te puede ayudar en algunas cosas, pero destruye muchas otras. Las redes sociales nos permiten amplificar discursos que no son normativos, pero nos est� exponiendo al canon m�s restrictivo continuamente�.Los propios movimientos de aceptaci�n corporal se devoraron tambi�n a s� mismos. En el momento en que marcas como Dove o Nike los hicieron suyos, sus seguidores percib�an una p�rdida de autenticidad. �Es positivo que estas empresas lo adopten, pero mucha gente lo vio como una forma de ganar popularidad y de vender productos. Eso llev� a una p�rdida de significado y que fuera visto como algo m�s superficial. Ahora nos encontramos con un aumento de la inquietud por el cuerpo en los j�venes y eso es muy preocupante. Cuanto m�s irreales se vuelven los ideales de belleza, m�s frustraci�n, m�s trastornos alimenticios... Y no es una cosa individual. Pensemos en una joven en la escuela que empieza a no comer y a hablar negativamente de su cuerpo. Todas a su alrededor tienen m�s probabilidades de adoptar esos comportamientos�, indica Jessica Alleva.El cierre lo pone Magdalena Pi�eyro: �Es importante entender que los c�nones est�ticos no se imponen para ser alcanzados, sino para generar disconformidad. Es como la zanahoria que se cuelga delante del conejo. Corres y corres, pero nunca la vas a alcanzar�.
La belleza est� rota: el fin del 'body positive' y el regreso de la delgadez m�s extrema
En 2017, bajo el eslogan Make your mark («Deja tu huella»), una campa�a de Missguided recorri� el mundo como una sacudida el�ctrica. En las nueve modelos de la...






