Su imagen lleva años asociada a la bandera de la diversidad de cuerpos. A mediados de la década de 2010, Ashley Graham (Nebraska, 38 años) fue una de las primeras modelos en triunfar con una talla grande, hasta entonces prácticamente invisible en las pasarelas, y en lidiar con el rechazo de las marcas. En la actualidad, la maniquí, que ha desfilado para firmas desde Mango hasta Dolce & Gabbana, acaba de ser la portada de la revista Marie Claire, un número dedicado a la maternidad en el que ha hablado sobre su experiencia como madre de tres hijos, primero de un niño nacido en 2020; más tarde, de dos gemelos nacidos en 2022. En la entrevista, la modelo reflexiona sobre su propio cuerpo, confesando que ya no espera volver a tener el físico de cuando era más joven y aún no había pasado por dos embarazos: “Estoy viviendo en un cuerpo diferente y me ha costado mucho hacerme a él. No puedo mirarme al espejo y decir: ‘Me encantas’. Para mí no se trata de eso. Más bien me digo: ‘¡Guau, he tenido hijos!’. Cuando me quedé embarazada en 2019, estaba en mi mejor momento físico… Todavía estoy intentando recuperarlo, pero he tenido que superar la idea de que volveré a verme como cuando tenía veintitantos o treinta y pocos. Esa mujer ya no está. Concentrémonos en la nueva”. Tras esto, ha aprovechado para expresar su preocupación por la vuelta de la delgadez extrema al mundo de las pasarelas y, por tanto, también al mundo de la gente de pie. “Es realmente desalentador”, ha opinado sobre el uso de los fármacos GLP-1 —comercializados bajo las marcas Ozempic, Wegovy y Mounjaro—, utilizados por muchas para perder peso. “Hubo un cambio radical hacia la aceptación corporal, la positividad, a que cualquiera fuera quien quisiera ser. Y ahora estamos retrocediendo, yendo en la dirección opuesta, algo que es como una bofetada para las mujeres que sentían que tenían voz”. A pesar del retroceso, se ha mostrado optimista en su conversación con Marie Claire, en la que ha afirmado que en sus casi tres décadas en el sector ha “visto más avances para las mujeres de tallas grandes de lo que algunos reconocen en general en la industria”. También ha añadido que el mundo de la moda “se adapta a los tiempos, y los GLP-1 son una moda… Sé que hay y seguirá habiendo mujeres que se considerarán de talla grande para siempre”. “Este fármaco no va a borrar de un plumazo toda una estadística”, ha sentenciado.Como parte de su discurso constructivo, también ha mencionado “a tantas influencers y creadoras de talla grande que están por todas partes con sus tallas y sus proporciones, con su aspecto y con lo identificables que resultan. Y para mí, eso es lo mejor de todo esto. Ver que estas chicas, que se han criado en las redes sociales desde tan jóvenes, ahora están entrando en escena y tienen una plataforma para decirle a la generación más joven: ‘Sé tú misma, sé quien quieras ser. Si tienes celulitis, ¿a quién le importa?”.Graham, que cría a sus tres hijos junto al cineasta Justin Ervin, a quien conoció en el ascensor de una iglesia, en 2009, y con quien se casó en 2010, ha sido generosa dando detalles sobre su experiencia como madre, así como trucos para sobrellevar los cambios físicos de la maternidad. Ha confesado también que se le da bien vivir en el caos que se espera de cualquier casa con tres niños pequeños: “Cuando se vacía todo el contenido de un cajón, me río. Pienso: “¿A quién le importa que haya desorden? Sé que voy a echar de menos el desorden. Sé que voy a echar de menos el: ‘Mamá, ¿dónde estás? Necesito un abrazo", ha declarado.
La modelo Ashley Graham se lamenta del regreso a la delgadez: “Estamos yendo en la dirección opuesta”
La maniquí, una de las primeras en triunfar con una talla grande, ha hablado sobre el retroceso en la diversidad de las pasarelas, pero también se ha mostrado optimista: “Los fármacos GLP-1 no va a borrar de un plumazo toda una estadística de mujeres”






