Hace unos días, Georgina Rodríguez explotaba en las redes sociales por los comentarios que no para de recibir sobre su cuerpo donde la llamaban gorda o la animaban a hacer más ejercicio. La misma figura que hace un par de años era envidiada y alabada, hoy se ve como un defecto que hay que arreglar, ya sea con dieta, yendo al gimnasio o con química. El movimiento body positive es cosa del pasado y parece ser que la delgadez extrema ha llegado para quedarse entre nosotros durante un tiempo.Sin embargo, lejos de caer y transformar su cuerpo como hicieron iconos curvy como Kim Kardashian, Kylie Jenner, Anitta, Rosalía y Karol G, Georgina lanza un mensaje que más que defenderse a sí misma, nos recuerda que somos más que un cuerpo. "Soy madre de 6 hijos maravillosos, 3 son niñas que algún día serán grandes mujeres. Y si hay algo que deseo enseñarles —junto a Cris, de quien me siento profundamente orgullosa por los valores que transmite como padre y como hombre— es que el valor de una persona jamás puede depender de un físico ni de la opinión de desconocidos", decía en su última publicación de Instagram. "Lo curioso es que esto pasa cada verano. Cada año mi cuerpo vuelve a ser noticia. Y entonces me pregunto… ¿dónde está el estándar? ¿Quién decide cuál es el cuerpo 'correcto'? ¿De verdad seguimos pensando que la felicidad tiene una talla? Yo entreno porque me hace feliz. Porque me apasiona. Porque esa hora en el gimnasio es uno de los mejores momentos de mi día. Me da salud, paz mental, disciplina, energía y bienestar. Nunca ha sido una lucha por adelgazar; siempre ha sido una forma de cuidar de mí", reflexionaba.Chiara Ferragni habla sobre la relación con su cuerpoUn día después, Chiara Ferragni, otra de las mujeres más influyentes de internet, decidió alzar la voz y contar su historia en un vídeo en el que compartió con sus seguidores cómo ha afectado esta presión en su vida, la relación que tiene con su cuerpo y como los momentos en los que estaba más delgada coincidieron con los más duros de su vida."Cada vez que me veíais más delgada significaba que no estaba pasando por un momento feliz. Estaba muy triste. Fueron los peores momentos de mi vida”, contaba en el vídeo. La influencer reconocía que durante años estuvo obsesionada con comer exclusivamente alimentos que fueran saludables y que, además, apenas comía porque atravesaba un mal momento en el que la tristeza ganaba la batalla todos los días.Por suerte, Ferragni asegura que hoy se encuentra en un punto totalmente diferente: "Ahora quiero mi cuerpo. Sé que todavía puedo mejorar, estar más en forma y sentirme mejor físicamente, pero quiero a la persona que soy". Chiara defiende que todavía quiere seguir cuidándose y viéndose bien, pero sin caer en las exigencias de encajar en un determinado canon de belleza. "Quiero vivir mi mejor vida, cuidarme y tratar de verme lo mejor posible. Pero siento que, ahora mismo, mi mejor versión es la más natural".Y ahí es donde introduce una reflexión que va mucho más allá de una cuestión estética: "No todo el mundo tiene la oportunidad de envejecer. Muchas personas enferman y muchas otras mueren. Creo que cumplir años es un privilegio y, por desgracia, no todo el mundo puede disfrutar de ello"."Me ha llevado muchísimo tiempo llegar hasta este punto. Esta es mi paz y quiero protegerla por encima de todo", Concluía. Una paz que parece haber encontrado después de medir la felicidad según el número que nos devuelve la báscula.
Chiara Ferragni se une a Georgina en su lucha contra la delgadez extrema: "Cada vez que estaba más delgada era porque estaba peor"
La 'influencer' se ha abierto en Instagram sobre su pasado, lanzando un contundente mensaje en contra de la presión que la sociedad ejerce para bajar de peso.











