A menos que se trate de alumbrar vida, la visita a un hospital se asocia con la sombra de la enfermedad, la incertidumbre y el olor a desinfectante. Eso est� cambiando en la arquitectura moderna, que deja atr�s esa sensaci�n de encierro. "Tengo grandes ventanales inundados de luz natural, las vistas dan al pulm�n de Madrid, en plena Casa de Campo, y los tonos m�s c�lidos tambi�n contribuyen a reducir el estr�s", describe la doctora Malena Garc�a Arredondo, en su consulta del nuevo Hospital Memorial Publio Cord�n, emplazado en Pozuelo.
Hace cinco a�os contactaron con esta neurogastroenter�loga, con 18 a�os de experiencia, para dirigir la unidad de investigaci�n MGA Healthy Digest, especializada en trastornos del eje intestino-cerebro. "La idea es ver al paciente de forma integral, porque no es un s�ntoma, sino una biograf�a", explica la doctora cum laude por la Universidad Complutense. Su tesis abord� el reflujo gastroesof�gico y el s�ndrome del intestino irritable.Hizo la residencia en el sistema p�blico, en el Hospital Cl�nico San Carlos, y ha desarrollado su actividad asistencial en distintos centros privados. Pero siempre ech� en falta el tiempo de escucha a la persona. "Aqu� somos cinco m�dicos, una nutricionista, una psic�loga y una fisioterapeuta: todo el perfil sanitario", cuenta.El impacto del estr�s en el intestinoSe dice que los nervios se agarran al est�mago y, seg�n Garc�a Arredondo, es tal cual: "Despu�s del cerebro, en el intestino es donde m�s neuronas hay y en el aparato digestivo se sintetizan neurotransmisores como la serotonina o la noradrenalina, que regulan el estado de �nimo".�Por qu� tanta gente se siente hoy hinchada y aumenta el diagn�stico de intolerancias alimentarias? "El estilo de vida est� impactando muy negativamente porque estamos todo el d�a en modo alerta y piloto autom�tico", explica. Adem�s, nos hemos alejado de la dieta mediterr�nea de nuestros abuelos, pese a la evidencia cient�fica que tiene en t�rminos de longevidad, advierte: "En una sociedad que vive r�pido y cocina poco en casa, se tira mucho del ultraprocesado, disminuye el consumo de fibra y aumenta el de los carbohidratos refinados".Observa un fen�meno curioso: "Cuanto m�s conectados estamos gracias a la tecnolog�a, m�s desconectados estamos de nosotros mismos", asegura. Por eso, su filosof�a de trabajo es mirar a los ojos y entender al paciente. "Le explico que puede haber alergias o intolerancias, pero nuestro sistema digestivo debe vivir en modo parasimp�tico. Hay que analizar nutrici�n, descanso, ejercicio f�sico, el nivel de estr�s... Solo con una visi�n 360� se puede interpretar qu� est� pasando".La Dra. Garc�a Arredondo, en su consulta, con un abordaje 360�.JAVIER CUESTAClaves de nutrici�n: alimentos y equilibrioNo cree en alimentos buenos y malos, sino en el contexto. "La mejor dieta para nuestra microbiota es la m�s diversa". Puede hablar de las bondades de los frutos rojos, las sardinas, el cacao o el aceite de oliva, pero nuestra sociedad celebra todo en torno a una mesa: "Si a diario tengo una alimentaci�n variada y equilibrada, hago algo de ejercicio, descanso bien e intento estar presente, entonces podr� tomarme unas cervezas con una amiga o comerme una hamburguesa un d�a concreto, salirme de la rutina y disfrutarlo. No deber�a suponer sufrimiento, porque lo importante es tu cuidado habitual".El pasar del todo a la nada es un problema recurrente en consulta: "Tengo pacientes que sufren cuando viajan o no pueden comer fuera de casa, est�n pendientes de si han ido al ba�o o de lo mal que les sienta todo. Hay que quitar ese foco. Van cinco d�as al gimnasio, comen ecol�gico, pero con tal exigencia que tienen el cortisol por las nubes, y el d�a que no cumplen se ponen fatal". Tampoco le parece buena idea retirar alimentos porque s�: "Terminan comiendo cuatro cosas, sin haber recuperado antes esa salud intestinal". Ni dejarse llevar por lo que diga un influencer en redes sociales: "Para darse a conocer son una herramienta muy buena. Pero de nutrici�n habla cualquiera. Y eso es muy peligroso, porque hay tendencias muy radicales que pueden generar trastornos". Huye de extremos: "Tenemos una herencia gastron�mica buen�sima: frutas, verduras, pescado, carne, huevos, l�cteos, cereales integrales... Aprovechemos esas materias primas y volvamos al sentido com�n. Ni da igual lo que comas, ni todo es la alimentaci�n", sentencia. Estilo de vida y salud intestinalTodos nacemos con una gen�tica dada, pero los factores ambientales y los h�bitos de vida tienen un peso brutal, dice la doctora: "El cuerpo es agradecido; con cuidarse un poco, se nota". Lo mejor de su trabajo es ver c�mo el paciente mejora. Lo menos bueno, cuando no quiere cambiar: "T� le puedes decir que el tabaco es malo, pero si no quiere, no lo dejar�. Es libre y hay que respetarlo. Cada persona tiene su momento y espacio hasta para sanar".Cita al Nobel Ram�n y Cajal, su referente: "Todo ser humano puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro". A lo mejor eres un poco hipocondr�aco porque en tu familia el tema de la enfermedad siempre ha sido un asunto delicado, ejemplifica. "Todos tenemos nuestras connotaciones. Aunque a tu mente le lleguen pensamientos negativos o catastr�ficos, t� decides a cu�les les das poder, y puedes resignificar, ir construyendo poco a poco", aconseja. Fermentados como el k�fir, la kombucha o los encurtidos pueden ayudar por sus buenas propiedades, s�, pero la enfermedad no empieza en el plato, sino en c�mo vives, concluye la m�dico.






