Las empresas europeas de todos los sectores econ�micos pueden sufrir los efectos secundarios y un encarecimiento de sus costes de financiaci�n.Los gigantes tecnol�gicos estadounidenses son una apisonadora en todos los mercados. En la renta variable, estas empresas copan las revalorizaciones y sus n�meros en t�rminos de capitalizaci�n burs�til no tienen igual. Ahora, el Banco Central Europeo (BCE) se ha fijado en el gran salto de estas mismas compa��as al mercado de deuda en el que, de forma paralela a sus emisiones en EEUU, tambi�n han llevado a cabo una avalancha en Europa.Las grandes empresas tecnol�gicas estadounidenses cuentan con m�s de 40.000 millones de euros en bonos europeos vivos y representan ya algo menos del 10% de la emisi�n bruta de nueva deuda corporativa en bonos denominados en euros.Entre 2025 y 2026, Alphabet y Amazon han protagonizado las mayores emisiones en el mercado de bonos corporativos no financieros de la zona del euro: Alphabet emiti� 13.250 millones y Amazon coloc� 14.500 millones en una operaci�n que hasta ahora ostenta el r�cord hist�rico de volumen.La autoridad monetaria se�ala que este desembarco puede traer efectos positivos al mercado de deuda europeo, como ampliar el alcance del mercado de bonos corporativos de la zona del euro mediante la introducci�n de vencimientos m�s largos, una mayor exposici�n al sector tecnol�gico y deuda con calificaciones crediticias m�s altas. Sin embargo, tambi�n teme potenciales efectos secundarios que podr�an sacudir tanto al mercado como a las empresas y los gobiernos de la zona euro.M�s costeSeg�n indican Anne Duquerroy, Oana Furtuna, Im�ne Rahmouni-Rousseau y Lia Vaz Cruz, las expertas del BCE que han estudiado esta cuesti�n, las grandes empresas tecnol�gicas de EEUU "podr�an elevar los costes de financiaci�n para todos los sectores a medida que acumulan deuda y representan una proporci�n creciente de los mercados de bonos".Desde la autoridad monetaria se advierte incluso de un posible efecto de contagio hacia el segmento soberano y supranacional de dicho mercado, algo que depender�, en parte, de si el pastel de los inversores es fijo -con las grandes tecnol�gicas llev�ndose una porci�n mayor- o si puede expandirse para absorber las nuevas emisiones."Si bien la din�mica de esta adaptaci�n es incierta, la enorme magnitud de las futuras necesidades de financiaci�n de los proveedores de servicios en la nube a gran escala, sumada a las expectativas de unos beneficios s�lidos pero inciertos, justifica un seguimiento atento", asegura el BCE.A juicio de las expertas del banco central, los posibles efectos de contagio internacional, el r�pido aumento del apalancamiento (especialmente si se empieza a recurrir a otros mercados de deuda menos transparentes) y las implicaciones m�s amplias para el funcionamiento de los mercados financieros de la zona del euro exigen una estrecha vigilancia del fen�meno.En Estados Unidos, la demanda de financiaci�n a largo plazo impulsada por la inteligencia artificial habr�a contribuido al reciente aumento de los rendimientos reales a largo plazo tanto en el �mbito de la deuda corporativa como en el de la soberana, que ha generado preocupaciones para la estabilidad financiera.Cambios en el mercadoAlgunos emisores europeos ya programaron este a�o sus emisiones para evitar los d�as en que los proveedores de servicios en la nube a gran escala acud�an al mercado, presumiblemente con el fin de evitar la competencia directa y preservar el apetito de los inversores por sus bonos.Por el momento, sin embargo, el BCE destaca que los efectos de contagio sobre el acceso de otros emisores corporativos a la financiaci�n basada en el mercado siguen siendo limitados, y el impacto en las carteras de los inversores no es sustancial.A diferencia de lo que ocurre al otro lado del Atl�ntico, el BCE no ha observado en su an�lisis efectos de contagio en la zona del euro como los descritos en EEUU, algo que concluye que refleja un menor volumen de emisiones por parte de las grandes empresas tecnol�gicas y la resiliencia de los mercados de deuda soberana.Pero la situaci�n podr�a cambiar relativamente pronto. La infraestructura para la inteligencia artificial (IA) requiere enormes inversiones y las estimaciones de analistas m�s conservadoras estiman que los gigantes tecnol�gicos requerir�n un total de m�s de un bill�n de d�lares estadounidenses en gastos de capital para 2028, una cifra que equivale al 3% del PIB anual de EEUU. Para hacer frente a esa enorme cuant�a necesitar�n m�s deuda y, si mantienen su estrategia de diversificaci�n por mercados, crecer� su presencia tambi�n en la zona euro."Esto podr�a ser simplemente el comienzo de una ola de financiaci�n de proporciones sin precedentes que podr�a transformar visiblemente los mercados de bonos, incluida la zona euro, obligando a emisores, intermediarios e inversores a adaptarse", anticipan las expertas de la autoridad monetaria.