RusiaEl intento de atacar un avi�n ucraniano muestra c�mo Putin ha reconstruido sus redes de sabotaje con un enfoque m�s duro que en la Guerra Fr�aT�cnicos forenses de la polic�a trabajan cerca de una aeronave ucraniana en el aeropuerto de Leipzig/Halle, en Schkeuditz, Alemania,APXavier Col�sActualizado Jueves,
septiembre
19:28Leipzig conoce bien la larga mano de Mosc� desde que en 1945 qued� integrada en la zona sovi�tica y despu�s en la RDA: hasta su universidad fue rebautizada en 1953 con el nombre de Karl Marx. Pero Leipzig tambi�n abri� una de las primeras grietas decisivas en ese sistema: en octubre de 1989 unas 70.000 personas recorrieron pac�ficamente el centro al grito de "Wir sind das Volk" (nosotros somos el pueblo). Las fuerzas de seguridad no dispararon, el Kremlin de Gorbachov ya no estaba dispuesto a salvar con tanques a sus aliados... y un mes despu�s cay� el Muro de Berl�n, con un joven Vladimir Putin observando impotente poco despu�s el revuelo desde la verja de la sede del KGB en Dresde, a unos 120 kil�metros de Leipzig, que pas� as� de escaparate del poder sovi�tico a escenario de su descomposici�n. Ese aflojamiento del sistema ahora Mosc� quiere inocularlo en sentido contrario. El reciente intento contra un avi�n ucraniano muestra c�mo Mosc� ha reconstruido sus redes europeas con agentes baratos, los hombres con gabardina de las pel�culas del siglo XX han dado paso a desempleados e inmigrantes embaucados por Telegram. Alemania acusa a Rusia del intento de atentado del 4 de agosto en Leipzig/Halle. Empleados del aeropuerto encontraron cerca de varios Antonov ucranianos un dron con 600 gramos de explosivo y un detonador que fall�. El objetivo probable era un An-124 empleado para transportar material militar. Rusia ha identificado a Alemania como la retaguardia profunda de Ucrania. Putin recupera una herramienta que el KGB tard�o hab�a aparcado. Durante los a�os setenta y ochenta, la inteligencia sovi�tica en Occidente se centr� en espiar, infiltrar, financiar grupos afines y desinformar. Mientras en Alemania o Francia se agita a los electorados con la ideas como buscar la paz o por otro lado prepararse para una posible guerra, la Rusia actual no separa con claridad la paz de la guerra en Europa. Sus servicios operan bajo la protecci�n de la disuasi�n nuclear y por debajo del umbral de una respuesta de la OTAN. El sabotaje actual busca encarecer la ayuda a Ucrania, sembrar inseguridad y obligar a proteger miles de objetivos. Cuando no da resultado no se abandona el proyecto, sino que se sube la apuesta. Andrei Soldatov e Irina Borogan, expertos en espionaje ruso, describen en un informe de CEPA la "estalinizaci�n" de los servicios rusos. "Para Stalin, la guerra no era una excepci�n, sino la condici�n natural del r�gimen", escriben. Ahora que el Kremlin cree afrontar una gran confrontaci�n con Occidente, "sus servicios parecen estar regresando a m�todos estalinistas": espionaje, subversi�n, sabotaje y asesinatos pertenecen al mismo repertorio. El GRU es su brazo m�s agresivo. El Servicio de Actividades Especiales del general Andrei Averyanov integra la unidad 29155, relacionada con el envenenamiento de Serguei Skripal y la explosi�n del dep�sito checo de Vrbetice. El Quinto Servicio del FSB mantiene redes propias de sabotaje exterior. Compiten por el favor de Putin, aunque sus tareas se solapan. LA NUEVA INFANTER�A INVISIBLELas expulsiones de diplom�ticos rusos posteriores a 2022 da�aron las redes tradicionales. Mosc� respondi� operando a distancia mediante intermediarios, delincuentes y reclutas sin historial militar. El "agente desechable" recibe por Telegram el encargo de fotografiar una v�a, instalar una c�mara, incendiar un almac�n... o colocar un dron. Cobra poco, a veces en criptomonedas, y puede no saber qui�n da la orden. Si cae, su controlador abre otra cuenta. Se recluta por vulnerabilidad, no por ideolog�a: el candidato �til no tiene por qu� ser prorruso: puede ser un joven endeudado, un delincuente menor, un inmigrante, un refugiado ucraniano o alguien que busca dinero r�pido. Telegram, Instagram, Viber y hasta comunidades de videojuegos permiten ofrecer encargos sin explicar qui�n los paga. Algunos reclutas creen trabajar para una empresa privada o una banda criminal.Incluso el fracaso resulta �til: revela accesos y tiempos de respuesta, consume recursos policiales y amplifica la vulnerabilidad. Reclutar ucranianos ofrece un doble rendimiento: permite da�ar una infraestructura y, si son detenidos, alimentar la hostilidad contra los refugiados y erosionar el apoyo a Kiev. El sabotaje organizado es hoy barato, fragmentado, escalable y negable. El mapa de precedentes salpica Europa: se detectaron paquetes incendiarios en Leipzig, Birmingham y Polonia; hubo un Ikea quemado en Vilna y operaciones en Estonia y Francia. Mosc� no necesita paralizar el continente, le basta con demostrar que puede tocarlo en cualquier punto. En Alemania y en las "tierras de sangre" masacradas por Hitler y Stalin sobre las que escribi� el historiador Timothy Snyder, Rusia regresa ahora sin tanques ni bandera. El salto respecto a la Guerra Fr�a est� ya a la vista de todos.












