Relaciones internacionalesMark Rutte and Ursula von der LeyenDati Bendo (EC/Dati Bendo)Un dron cargado de explosivos y apuntando al aeropuerto de Leipzig ha bastado para que Alemania señale directamente al Kremlin y la Unión Europea active su maquinaria diplomática. No es un incidente aislado, sino que se suma a una escalada de sabotajes y ataques híbridos tras los cuales se sospecha que está la mano rusa.El fin del paraguas estadounidense deja a la UE expuesta. El posible repliegue de la garantía de seguridad de EE UU en Europa ha dejado al continente en una posición de mayor vulnerabilidad. Marruecos y Rusia han elevado la presión a la vez: En el Sur, Marruecos ha aprovechado el desorden para protagonizar un ataque híbrido en Ceuta, usando como armas a más de 70.000 migrantes. En el Este, Rusia ha intentado sabotajes en Polonia, Rumania, Eslovaquia y Dinamarca.Bruselas se muestra tranquila, los analistas no tanto: Fuentes diplomáticas destacan que Alemania respondió con firmeza tras el dron de Leipzig y que los aliados cerraron filas. Fuera de las instituciones, expertos como Lawrence Freedman o Keir Giles advierten de que Rusia seguirá aumentando la presión si no hay respuestas contundentes.Ya no hay un frente claro, como en la Guerra Fría. Durante la Guerra Fría, Europa, Estados Unidos y Rusia sabían dónde estaba la línea de conflicto. Hoy ese frente se ha vuelto difuso y puede materializarse en una cadena de suministros a Ucrania, un aeropuerto alemán o una central nuclear. El intelectual Ivan Krastev sostiene que lo que antes parecía imposible, como una defensa común europea, empieza a resultar inevitable.©Foto: European CommissionSi quieres saber más, puedes leer aquí.
Leipzig, los Bálticos y una guerra que va para su quinto año: la escalada híbrida en Europa que pone a prueba los límites de la OTAN
Un dron cargado de explosivos y apuntando al aeropuerto de Leipzig ha bastado para que Alemania señale directamente al Kremlin y la Unión Europea acti















