Actualizado Mi�rcoles,

septiembre

14:56Entre Alberto Barbera, director del Festival de Venecia, y Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado del Festival de Venecia, median 30 a�os y un sexo entero. �l es hombre. Ella mujer. Datos todos irrefutables. Se dir�a que, m�s all� de las diferencias a la vista, no habr�a por qu� suponer que sus opiniones sobre el cine, por ejemplo, son muy diferentes. Al fin y al cabo, ella es presidenta de lo que es presidenta porque as� lo ha querido �l, todo un director. Y, sin embargo, dos mundos casi irreconciliables les separan a juzgar por las declaraciones que el martes se escucharon en la comparecencia ante los medios de todas y todos los presidentes de las diferentes secciones de la Mostra. Apenas salt� a la palestra la cuesti�n de por qu� este a�o solo hay una mujer directora en solitario en competici�n (dos si se incluye la codirecci�n de la pel�cula israel� NAZA), qued� claro que 30 a�os y, sobre todo, un sexo puede ser un universo entero; un universo entero muy patriarcal.Para �l todo es una cuesti�n de "calidad". "Bajo ning�n concepto, hay argumentos que no se tomen en consideraci�n cuando se seleccionan las pel�culas a lo largo de nueve meses", comenz� Barbera para supuestamente despejar dudas y justificar la desproporci�n entre directores y directoras. En realidad, no hac�a m�s que repetir un argumento viejo y expuesto ya con anterioridad en cuanto foro se le ha requerido. Y sigui�: "No hay prejuicios de ning�n tipo. Lo �nico que se tiene en cuenta es el modo en el que el autor ha sido capaz o no de llevar su visi�n de un determinado argumento a la pantalla".Pero el problema es qu� sea eso de la calidad y si la calidad pueda estar vinculada o no a una forma de mirar. En cuestiones tan subjetivas como el arte, �es la calidad un criterio irrevocable, universal y sin g�nero?Justo al lado, Gyllenhaal, es decir, ella, le dio la r�plica. "Creo que hay una confusi�n sist�mica sobre lo que se valora o no", empez�, se�alando sin nombrarlo al criterio infalible de marras. "Las mujeres han empezado a tener desde hace poco la oportunidad de dirigir y tomar� tiempo que se reconozca que miran al mundo de forma diferente y hacen pel�culas diferentes", zanj�. Poco antes la presidenta ironizaba sobre el hecho de que las mujeres, a juzgar por lo visto en la selecci�n, hagan peores pel�culas para acto seguido insistir en la misma idea: "Los asuntos sobre los que las mujeres deciden hablar y hacer sus pel�culas no suelen ser considerados como arte [high art]. Eso tiene que ver con qui�nes son los que deciden lo que es valioso". Mirada a Barbera. 30 a�os y un sexo de diferencia una al lado del otro. Y viceversa.Pero en verdad, �ste era el segundo tema del d�a. El primero era otro. Que una rueda de prensa sea noticia es normal, pero no tanto. Un festival de cine, cualquiera de ellos, programa al d�a una media de cinco comparecencias p�blicas de responsables de pel�culas empe�ados en explicarnos lo que han hecho, c�mo lo han hecho, lo mucho que significa en sus vidas lo que han hecho y, ya puestos, nos cuentan lo que opinan sobre los asuntos m�s diversos que no han hecho. As� las cosas, en el orden natural de las ruedas de prensa la m�s irrelevante de todas es la de los miembros del jurado que b�sicamente no dicen nada porque no pueden. �Qu� van a decir los pobres si no han visto a�n nada? Hasta hoy.D�as antes del inicio de la Mostra se anunci� que, por primera vez en muchos a�os, no habr�a comparecencia ante los medios de, en efecto, los jurados. Lo que podr�a tomarse como un gesto de sensatez, en verdad se interpret�, dado el clima en el que vivimos, como una demostraci�n de miedo. Alguien (todo el mundo) pens� que no se quer�a volver a vivir lo ya vivido en el Fesitval de Berl�n donde toda pregunta pol�tica fue rechazada primero por el presidente del jurado Wim Wenders y luego por el propio festival que se vio obligado a dar la raz�n al director alem�n. Y con semejante decisi�n, claro, lleg� el esc�ndalo. Quiz� Venecia pens� que es bueno aprender de los tropezones ajenos o, por seguir con el refranero, que quien evita la ocasi�n evita el peligro. Error. Ante la repercusi�n de la noticia, vuelta a la rueda de prensa.As� las cosas, como no pod�a ser de otro modo, la primera pregunta... �tiene sentido todo esto con lo que est� cayendo ah� fuera? "Empezamos con fuerza", brome� la propia Gyllenhaal a modo de introducci�n. Y sigui�: "Es cierto que alguien podr�a plantearse qu� hacemos aqu� cuando el mundo est� en estado de emergencia. Y la respuesta tiene que ver con la empat�a. El cine es una oportunidad para encontrar la empat�a dentro de nosotros. Incluso cuando vemos a un personaje en la pantalla que representa todo lo malo, es una oportunidad para combatir la corrupci�n o la maldad que hay dentro de nosotros... Si las pel�culas est�n abiertas a las experiencias de los dem�s son siempre pol�ticas". Queda claro. No a�adi� nada, quiz� por no hacer sangre, qu� sucede cuando entre los dem�s no existen las mujeres.