0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl último gran asentamiento entorno a las obras de la estación de la Sagrera podría tener los días contados. Sobre este núcleo de precarias chabolas, donde se calcula que malvive una sesentena de personas, algunas menores, planea la amenaza de desalojo por parte del Ayuntamiento. Ante esta posibilidad, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha recomendado este miércoles que se suspenda su desalojo hasta que se garantice una “alternativa residencial adecuada” para las personas afectadas instaladas entre la calle Gran de la Sagrera y la Baixada de la Sagrera, en el distrito de Sant Andreu. Aunque la sindicatura reconoce las deficiencias de seguridad, salubridad y habitabilidad descritas en los informes municipales y denunciadas por algunos vecinos, considera que el caso “trasciende” al ámbito urbanístico y afecta a derechos fundamentales, “vinculados a la vivienda, la salud, la educación, la dignidad y la inclusión social”.Por ello, el defensor del pueblo barcelonés pide “priorizar” la protección de los menores, mujeres y personas vulnerables, así como impulsar “una respuesta coordinada” que favorezca la “estabilización residencial y la inclusión social”.Además, la institución, lideraba por David Bondia, alerta sobre la “insuficiencia” del sistema residencial actual, con 139 viviendas adjudicadas por la Mesa de Emergencia entre febrero de 2025 y febrero de 2026 frente a las más de 700 solicitudes registradas. Ante estos datos, la sindicatura va más allá y considera necesario reforzar las políticas públicas contra el sinhogarismo y avanzar en la futura ley catalana para erradicar este fenómeno.
El Síndic de Barcelona pide suspender el desalojo del macroasentamiento de la Sagrera hasta que haya una alternativa residencial
En el núcleo de barracas malvive una sesentena de personas, algunas de ellas menores






