La llegada del fenómeno del Niño activa los planes de contingencia del sector portuario. El Terminal Portuario de Guayaquil (TPG) trabaja en la articulación del suyo junto a líneas navieras, exportadores e importadores para mitigar los impactos logísticos que pueda ocasionar el fenómeno climatológico. Así lo dio a conocer este martes 1 de septiembre el gerente general de la institución, Luisenrique Navas, durante un conversatorio con medios de comunicación realizado en las instalaciones de la terminal, donde enfatizó la necesidad de mantener una coordinación conjunta entre todos los actores del comercio exterior.Ante la posibilidad de que el evento meteorológico altere la movilidad en las vías y afecte la cadena de transporte terrestre, la estrategia del puerto se centra en conocer con precisión las acciones preventivas de sus clientes. Esta medida busca preparar a la infraestructura portuaria tanto para eventuales retrasos como para adelantamientos en la llegada de los contenedores.Publicidad“Lo que estamos haciendo es tratando de conversar con las líneas navieras, con los exportadores para conocer cuáles van a ser sus planes de contingencia y de alguna forma estar alineados con ellos”, señaló Navas. El ejecutivo añadió que las afectaciones requerirán ajustes operativos internos: “Vamos a tener que adaptar un poco esas afectaciones a los procesos que actualmente se aplican a los turnos, a las horas de recepción. Este es un problema que si nos afecta, nos afecta a todos”.Respecto a la operatividad directa de la terminal durante la temporada invernal, la administración confirmó que el puerto no registra inconvenientes mayores en su infraestructura. Las maniobras y la atención a los buques se mantienen operativas de forma continua, salvo interrupciones breves y puntuales provocadas por precipitaciones de alta intensidad.PublicidadPublicidad“No hay ningún inconveniente. El buque trabaja 24/7, salvo que llueva demasiado y que no se pueda ver, hay que parar la operación por minutos”, explicó el gerente general del TPG. Navas destacó, además, la ubicación geográfica de Guayaquil en un canal interno como un factor favorable frente a otras terminales de la región: “Aquí el mal tiempo es cuando llueve y llueve muy duro, o sea el puerto para 15-20 minutos exagerándote cuando hay una lluvia muy fuerte. En otros puertos de la región, por el oleaje o la neblina, están parados 10 %, 15 % o 20 % del tiempo anual. Aquí como es un estero, es una de las grandes ventajas que tiene Guayaquil”.Aunque las terminales portuarias ya han remitido sus planes institucionales de contingencia a las autoridades correspondientes, Navas ratificó que el factor clave para mantener la fluidez del comercio exterior radicará en la flexibilidad operativa para responder a las dinámicas de los sectores productivos de importación y exportación durante la emergencia climática. (I)
En sector portuario se alista plan logístico ante el fenómeno del Niño
Terminal Portuario de Guayaquil prevé flexibilidad en turnos y horas de recepción para absorber adelantos o retrasos en flujo de importaciones y exportaciones.










