La aprobación de la Ley General del Sistema Portuario abrió una nueva etapa para Guatemala. Sin embargo, los participantes de La Charla coincidieron en que contar con la ley no garantiza por sí solo que los cambios comiencen a producirse. El primer desafío será cumplir los plazos establecidos para integrar la nueva Autoridad Portuaria Nacional (APN) y evitar así que un atraso inicial termine desplazando las siguientes fases de implementación.

Carmen María Torrebiarte, presidenta ejecutiva del Consejo de Usuarios del Transporte Internacional de Guatemala (CUTRIGUA), comentó que la voluntad política es la condición inicial para que el proceso avance: “Primero tiene que haber una voluntad para que realmente se pueda ejecutar la ley”.

El punto inmediato será la integración del Directorio. Torrebiarte advirtió que, si ese proceso no comienza dentro del período establecido, el efecto se trasladará a las siguientes etapas, debido a que posteriormente deberá elegirse al gerente general, desarrollarse los reglamentos y terminar de construir la estructura institucional de la APN. “Si no logramos que en 90 días empiece a integrar el directorio, empezamos a tener retrasos en todos los demás procesos”, señaló.