El escenario internacional de los granos empieza a ofrecer una ventana favorable para la Argentina. Maíz, soja y trigo alcanzaron precios máximos recientes en Chicago, en un mercado atravesado por menores perspectivas de producción en algunos de los principales países agrícolas, problemas climáticos y crecientes dificultades logísticas para sacar mercadería desde la región del mar Negro.

Para un país que necesita fortalecer el ingreso de divisas, la pregunta es inmediata: ¿puede esta combinación traducirse en más dólares para Argentina?

Ante el recrudecimiento en los ataques de Ucrania y Rusia, “estamos viendo un repunte del precio del trigo”

La respuesta, por ahora, es que existe una oportunidad concreta, aunque todavía resulta difícil ponerle una cifra definitiva. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, identifica varios factores que podrían jugar a favor de productores y exportadores argentinos.

A esa lectura se suma la de Pablo Adreani, analista del mercado de granos, quien remarcó que la Argentina está bien posicionada para captar parte de la demanda que comienza a desplazarse desde regiones con problemas productivos o dificultades para garantizar el cumplimiento de los contratos.