La escalada de los conflictos geopolíticos en el Mar Negro y Medio Oriente continúa generando volatilidad en los mercados internacionales de granos, aunque también abre oportunidades para la agroindustria argentina. En este contexto, este medio se comunicó con el consultor en agronegocios, Pablo Adreani.

Respecto del conflicto entre Rusia y Ucrania, Pablo Adreani explicó que el impacto alcanza de lleno al mercado mundial de aceites vegetales. “Entre Rusia y Ucrania son los primeros exportadores mundiales de aceite de girasol”, remarcó, al detallar que ambos países concentran buena parte del comercio internacional del producto.

Rusia empezó a apuntar a objetivos civiles

Asimismo, señaló que los ataques rusos ya no se limitan a objetivos militares. “El ataque de Rusia a Ucrania ya no solamente son objetivos bélicos sino que objetivos civiles, empresas, instalaciones, el puerto”, afirmó. Entre los daños más relevantes mencionó a Kernel, la principal empresa ucraniana dedicada a la producción y procesamiento de girasol. “Está por supuesto demandando las exportaciones de aceite de girasol de esta empresa”, indicó.

En paralelo, Adreani advirtió que la guerra también repercute sobre el comercio internacional de maíz. “Estados Unidos es el primer exportador, seguido por Brasil, seguido por Argentina y en cuarto lugar Ucrania”, explicó, destacando que esos cuatro países representan cerca del 60% del comercio mundial del cereal.