Un análisis elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indica que el escenario económico para la campaña de maíz 2026/27 combina una menor producción mundial, una demanda sostenida y una recuperación de los precios internacionales, con fuertes contrastes en los costos de producción (Revista Chacra)El escenario económico para la campaña de maíz 2026/27 combina una menor producción mundial, una demanda sostenida y una recuperación de los precios internacionales, aunque con fuertes contrastes en los costos de producción. Según las proyecciones disponibles, la cosecha global alcanzaría las 1.299 millones de toneladas, un 2,3% menos que el récord de 1.330 millones de la campaña anterior, pero todavía 5% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos, según indica un informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.Entre los principales productores, Estados Unidos concentraría la mayor caída, con una producción estimada en 407 millones de toneladas, un 6% menos que en 2025/26, debido a una combinación de menor superficie cosechada y rendimientos más bajos. Brasil también reduciría levemente su producción, hasta 139 millones de toneladas, mientras que Ucrania continuaría recuperándose y alcanzaría 31,8 millones de toneladas. En paralelo, las exportaciones mundiales caerían un 5%, hasta 210 millones de toneladas, mientras las importaciones crecerían 3% y llegarían a un récord de 204 millones.PUBLICIDADLa relación entre oferta y demanda también anticipa un mercado internacional más ajustado. El consumo mundial de maíz subiría hasta 1.316 millones de toneladas, por encima del récord registrado en 2025/26, mientras que los stocks finales caerían a 275 millones de toneladas. Como consecuencia, la relación stock/consumo se ubicaría en 21%, el nivel más bajo de las últimas 13 campañas. Este escenario ya comenzó a reflejarse en las cotizaciones: en agosto, el maíz promedia US$177 por tonelada, un 17% más que un año atrás.Las relaciones insumo-producto del maíz para la campaña 2026/27 presentan resultados heterogéneos con respecto al ciclo previo en la comparación interanual (BCBA)En el mercado argentino, las perspectivas también son favorables en materia de precios. El valor promedio de agosto a cosecha del maíz para abril de 2027 en el mercado de futuros A3 se ubicó en US$199,7 por tonelada, 4% por encima de julio, 14% superior al mismo período de 2025 y 5% por encima del promedio de las últimas cinco campañas. Sin embargo, esta mejora deberá enfrentarse a una estructura de costos que presenta comportamientos muy diferentes según el insumo y la región, destaca el informe de la BCBA.PUBLICIDADEntre los principales aumentos aparece el gasoil, cuyo precio creció 48,7% interanual, en un contexto de mayor volatilidad de los mercados energéticos internacionales. El impacto es especialmente significativo en el NOA y el NEA, donde las mayores distancias hacia los centros de consumo y exportación elevan el peso del transporte sobre los costos. También aumentó el fosfato diamónico, un 9,8%, hasta US$1.012 por tonelada. En contraste, la urea cayó 0,8%, mientras que la atrazina bajó 8% y el precio de la semilla se mantuvo estable.El resultado es un escenario de márgenes heterogéneos, en el que la mejora del precio del maíz convive con mayores costos en algunos componentes clave. La relación insumo-producto se deterioró especialmente frente al gasoil, con una caída de 41,8% respecto de la campaña anterior, mientras que el fosfato diamónico mostró una desmejora de 5,6%. En cambio, la relación con urea mejoró 5,6% y la atrazina presentó una evolución aún más favorable. Así, para el productor, el desafío de la campaña 2026/27 será aprovechar un mercado internacional más firme sin que la suba de los costos, especialmente los logísticos y energéticos, termine absorbiendo la mejora de los precios.PUBLICIDAD
Los costos en alza y la oferta global marcan el desafío para el maíz de la campaña 2026/27
El mercado internacional muestra una oferta más ajustada y precios en recuperación, aunque el aumento del gasoil presiona sobre los márgenes locales







