El campo se prepara para encarar una nueva campaña de granos un contexto climático “El Niño” de considerable intensidad. Las estimaciones indican que, aunque no se repetirá la producción récord, la liquidación de divisas superaría los USD 38.000 millones.

“El Niño” trae consigo un nivel de precipitaciones por encima del promedio y altas temperaturas. El último informe de Perspectiva Agroclimática estacional de la Bolsa de Cereales de Buenos Aries (BCBA) señala que “el principal efecto positivo es el de favorecer el logro de grandes volúmenes productivos en el área agrícola principal, que pasa de húmeda a muy húmeda, pero el mayor beneficio relativo se da en las áreas marginales del oeste, que pasan de subhúmedas a húmedas, incrementando considerablemente su capacidad, casi sin registrar efectos negativos”.

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Los efectos negativos pueden ser excesos hídricos, con riesgo de desbordes de ríos y arroyos e inundaciones de grandes áreas, así como un ambiente favorable para malezas, plagas y enfermedades. También genera dificultades "en el avance de las labores de implantación, cosecha, acondicionamiento y transporte, lo cual se magnifica en las zonas marginales del este, que pasan de muy húmedas a hiper-húmedas", indica la entidad.