El primero de agosto comenzaron los incendios en el Tolima. Ese mismo día fueron asesinados dos policías en Ataco. Al día siguiente hubo 17 incendios. Cinco días después atacaron con granadas dos instalaciones militares en el sur del departamento, en Planadas y Casa Verde. Después llegaron las amenazas, los hostigamientos, las extorsiones y la quema de un vehículo. Mientras tanto, en varios puntos del Tolima, el fuego seguía extendiéndose por las montañas y arrasando todo a su paso.¿Por qué los incendios de esta temporada pueden ser más graves? Esto explica el Instituto HumboldtLa gobernadora del departamento, Adriana Matiz, decidió poner los hechos uno detrás de otro. No para afirmar que exista una relación entre los graves incendios y los hostigamientos, que todavía no ha sido probada, sino para pedir que se investigue una coincidencia que considera demasiado inquietante. “Tenemos indicios graves y serios de que algo está ocurriendo con los incendios”, le dijo a SEMANA. El 14 de agosto hubo 31 conflagraciones simultáneas. Más de 50.000 hectáreas resultaron afectadas, según Matiz. Cultivos, pastos y viviendas fueron arrasados por el fuego en los municipios de Coyaima, Venadillo, Coello, San Luis, El Guamo, Carmen de Apicalá, Suárez, Lérida, Armero Guayabal y Melgar. Más de 22.000 cabezas de ganado quedaron sin alimento. Unos 600 bomberos de todo el país llegaron a trabajar a la zona como parte del apoyo externo.En el departamento han hecho todos los esfuerzos para contener las llamas. Foto: ALEJANDRO ACOSTA - SEMANAEn medio de las labores de inspección adelantadas por los organismos de control de emergencias, Carlos Yepes, delegado departamental de Bomberos del Tolima, aseguró que esta vez hay patrones que, según él, no son normales y que “no había visto nunca en su vida”. Incendios que se liquidan y reaparecen al día siguiente y focos separados, sin continuidad, ubicados a cientos de metros o hasta un kilómetro.Algunos aparecen prácticamente en línea recta. Yepes lo explica así: “Es como si hubiera alguien que empezara a caminar y en determinado sitio iniciara el fuego”. Ese patrón alimenta la hipótesis de intervención humana. En ciertos lugares se han encontrado elementos con olor a combustible. La gobernadora Matiz contó que en Carmen de Apicalá funcionarios hallaron un recipiente con gasolina con el que, según la denuncia, se habría iniciado un incendio. También llegaron reportes de ciudadanos que aseguran haber visto a personas en motocicleta que estarían prendiendo focos. Las denuncias llegaron hasta el despacho de la gobernadora y fueron a parar a la Fiscalía.Procuraduría prende las alarmas: siete municipios del Tolima no tienen convenio de bomberosUna lista de hechos La escena más grave surgió en el municipio de Suárez. En el cerro de Las Mercedes, integrantes de la brigada forestal del Ejército recibieron por radio una amenaza. Según Matiz, les dijeron que sabían cuántas personas había, que conocían sus coordenadas y que, si no se retiraban, les mandarían un dron cargado. Los hombres tuvieron que parar las labores de contención del fuego. La gobernadora leyó textualmente la denuncia: “Que iban a mandar un dron cargado y que no intentaran apagar el incendio, que quien debía apagarlo era el Tigre”.Hay otro detalle. Esa mañana, según Matiz, la alcaldesa de Suárez reportó el incendio controlado en 90 por ciento. Horas después reaparecieron dos puntos, uno en la bocatoma y otro en Tobía. Aunque las amenazas y la reactivación de las conflagraciones no prueban una relación entre sí, están siendo analizadas por el ente investigador. Adriana Matiz denunció que el fuego reapareció en Suárez tras haber sido controlado en un 90 %. Foto: ALEJANDRO ACOSTA - SEMANAEn entrevista con SEMANA, la gobernadora reveló una matriz de hechos criminales y terroristas que han ocurrido en simultáneo mientras el departamento arde bajo las llamas. El 10 de agosto llegaron informaciones sobre una posible toma de Ataco y el alcalde decretó toque de queda. El 11 apareció un video intimidatorio atribuido al frente Joaquín González, estructura disidente bajo el mando de alias Calarcá, que, según Matiz, era el mismo usado en el departamento de Antioquia para infundir terror.El 19 de agosto las autoridades tuvieron conocimiento de que Joaquín González realizó citaciones a presidentes de Juntas de Acción Comunal en el municipio de Rovira para cobrarles presuntas extorsiones, según Matiz. Abelardo De La Espriella anuncia nuevo paquete de medidas para atender incendios en el Tolima: subsidios y ayudas humanitariasEl 21 hubo un hostigamiento contra el Batallón de Infantería 17, en el corregimiento de Herrera, municipio de Rioblanco, que dejó un soldado herido. El 23 fue incinerado un vehículo de la empresa de transporte Cointrasur que cubría la ruta Ibagué-Planadas. Según la gobernadora, el frente Jerónimo Galeano se atribuyó esa acción.El 24 de agosto, en La Esmeralda, Planadas, hombres armados que se identificaron como miembros del frente Jerónimo Galeano llegaron a una actividad del alcalde, intimidaron a la comunidad y desarmaron al policía y al integrante del Ejército de su protección, según información recibida por Matiz. “Mientras todo eso sucede en el sur, nosotros estamos aquí controlando y apagando los incendios”, resumió.¿Qué es la ZESE que anunció el presidente Abelardo De La Espriella tras reunirse con Adriana Matiz, gobernadora del Tolima?No son cabos sueltos…El general Carlos Ernesto Marmolejo, comandante de la Quinta División del Ejército Nacional, también habla de indicios. Sus soldados encontraron recipientes con combustible en zonas afectadas; uno de los materiales, dijo, parecía brea. También mencionó reportes sobre personas en motocicleta.Marmolejo no señala una estructura como autora. Plantea que una emergencia simultánea puede obligar a mover capacidades de la fuerza pública. En el sur del Tolima existe, dijo, una “gran minería criminal” que podría beneficiarse de esa dispersión. El Ejército identifica estructuras asociadas a Iván Mordisco en la cordillera Central y el occidente del departamento, y a la facción de Calarcá en Suárez, Prado, Dolores y Alpujarra.El Comandante de la Quinta División del Ejército, Carlos Ernesto Marmolejo, señaló que grupos armados podrían beneficiarse de la emergencia simultánea. Foto: QUINTA BRIGADA DEL EJÉRCITO NACIONALSegún Marmolejo, esos grupos podrían estar interesados en llevar a las autoridades “al extremo de mostrar nuestra capacidad real” para atender todos los hechos. Es una hipótesis, no una conclusión sobre la autoría del fuego. Por su lado, Matiz advirtió además del riesgo de un enfrentamiento entre las dos facciones por el control territorial.La gobernadora le puso cifras al negocio criminal. Según datos de inteligencia que citó en SEMANA, en un sector de Ataco hay 19 entables ilegales y cada uno extraería unos 3.200 gramos de oro al mes. La suma supera 60.000 gramos mensuales y representaría más de 24.000 millones de pesos; al año, más de 280.000 millones. Las disidencias recibirían entre 10 y 15 por ciento de esta renta.Amenazan a Brigada Forestal del Ejército con “mandarles un droncito” mientras combatía incendio en Tolima: “Sabían las coordenadas”La advertencia del TigreMientras el Ejército y la Fuerza Aérea prestan seguridad, apoyo y aeronaves en todo el territorio del departamento, los socorristas trabajaban hasta las cuatro de la mañana para contener las llamas. El general Marmolejo dijo que sus tropas están atendiendo, a la vez, los incendios, los estragos del terremoto y las operaciones ofensivas que no pueden parar en el resto del país. El 27 de agosto, durante el PMU en Ibagué, el Gobierno convirtió la sospecha en una prioridad de seguridad. El presidente Abelardo De La Espriella anunció un grupo élite de inteligencia e investigación para identificar y capturar a quienes estén detrás de los incendios presuntamente provocados. También ofreció hasta 50 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables. Además de eso, lanzó un programa de recompensas por 500 millones de pesos por cada uno de dos cabecillas de Mordisco: Andrés Calambás, alias Yamaha o Iván; y Florentino Boyocué, alias Leonel o Amazonas, quienes serían los responsables de los hostigamientos en el departamento. Abelardo De La Espriella anunció un grupo élite para investigar quién estaría detrás de los incendios. Foto: ALEJANDRO ACOSTA - SEMANAEl presidente fue tajante: “No vamos a permitir que incendien nuestra tierra ni que aprovechen el sufrimiento de los tolimenses”. El Estado buscará recuperar el control de las zonas donde operan estas estructuras y perseguirá a quienes aprovechen la emergencia.Son muchas piezas que parecen unirse. Los bomberos hablan de focos sin continuidad y reactivaciones de incendios controlados una y otra vez; el Ejército, de combustible y personas en motocicleta rondando zonas afectadas; la Gobernación, de denuncias y una amenaza con coordenadas y un dron cargado listo para atacar. Si bien ninguno de esos elementos, por separado, demuestra quién está detrás del fuego, sí han permitido a las autoridades trazar una línea de investigación. Hay, sin embargo, una coincidencia que las autoridades no quieren pasar por alto: mientras el Tolima se quema, también ha sido golpeado por una cadena de hechos violentos. Dos policías asesinados, bases atacadas, hostigamientos, extorsiones, un vehículo incinerado y hombres armados irrumpiendo en actividades comunitarias ocurrieron en las mismas semanas en que cientos de bomberos combatían las llamas. Para el presidente Abelardo De La Espriella, ya no solo se trata de saber cuántas hectáreas se quemaron, sino de conocer con exactitud quién encendió cada foco y si algún grupo criminal encontró en la tragedia una forma de poner al Estado contra las cuerdas.
“Dijeron que iban a incendiar el país y lo están haciendo”: la historia de las manos criminales detrás de los incendios en el Tolima
Las autoridades intentan apagar los incendios que han consumido cerca de 50.000 hectáreas. Coincidencias inquietantes entre el origen del fuego y acciones terroristas durante el último mes serían indicios graves de lo que está pasando en el departamento.













