Más de 30.000 hectáreas han sido consumidas por los incendios forestales en Tolima, el departamento más afectado por la emergencia en Colombia, y las autoridades sospechan que habrían sido intencionales.“Tenemos indicios serios de que hay manos criminales. Por esa razón colocamos la denuncia en la Fiscalía en averiguación de responsables”, dijo el martes a The Associated Press la gobernadora de Tolima, Adriana Magali Matiz.Matiz detalló que vio videos de la comunidad en los que relatan que “pasaron dos hombres en moto y prendieron fuego” y el informe de los bomberos en el que indican que uno de los focos fue provocado presuntamente con un combustible.

Sospecha que los criminales estarían aprovechando el desplazamiento de la fuerza pública hacia las zonas de emergencia por los incendios para delinquir en un corredor estratégico al sur del departamento donde, además, hay minería ilegal de oro.En Tolima, en el centro-oeste del país, operan facciones disidentes de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron a un acuerdo de paz firmado hace una década con el Estado.Matiz ve como una extraña “coincidencia” que, en paralelo con los incendios registrados durante agosto en Tolima, haya habido en varios municipios hostigamientos armados, ataques con drones con explosivos y amenazas a funcionarios públicos por parte de grupos armados ilegales. El presidente Abelardo de la Espriella dijo el lunes en la red social X que ha ordenado “actuar con toda la contundencia del Estado” ante los indicios que apuntan a que los incendios son provocados y ordenó reforzar la presencia de la fuerza pública. Además, pidió el apoyo de Chile y Estados Unidos para sofocar los incendios.