Ante una vida atravesada por pantallas y estímulos que no cesan, el sueño se convirtió en un objetivo que se persigue con la misma disciplina que una dieta o una rutina de gimnasio. Cada vez más aplicaciones y dispositivos prometen optimizar cada ciclo nocturno, mientras cadenas de hoteles y spas arman retiros pensados exclusivamente para el sueño. Hoy el sueño es un privilegio que hay que planificar y monitorear (aunque también pagar).
El nuevo check in
En Suiza, cuna del turismo de bienestar médico, Clinique La Prairie construyó el programa Brain Potential, que arrancó como una respuesta al insomnio y terminó ampliando su alcance a la salud cognitiva completa. Combina evaluación médica, nutrición personalizada, movimiento y bienestar mental trabajando en conjunto. La estadía completa dura siete días y arranca desde los 28.400 francos suizos.
Según observa Willie Carballo, representante de la marca en América Latina, la demanda alrededor del sueño cambió de forma marcada en las últimas décadas. "El sueño ha sido una preocupación de hace mucho tiempo, sin duda el ritmo y aceleramiento de la vida moderna ha incrementado la problemática", señala, y agrega que la tecnología agravó también otros temas cognitivos.









